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Entrevista:MARK HADDON

"Hay que dejar espacio al lector para que imagine"

El escritor británico Mark Haddon (Northampton, 1962) sostiene que cometió la "estupidez" a principios de los noventa de creer que los libros infantiles ilustrados le conducirían a la literatura adulta. Su popular serie Agent 2 le impedía progresar, opina, hasta el punto de que las editoriales rechazaron cinco novelas suyas paramayores. Empezaba a estar "desquiciado" y ¡premio! El curioso incidente del perro amedianoche (2003), una novelita sobre un adolescente autista publicada para ambos públicos, cambió su vida. Recibió una veintena de importantes premios, vendió dosmillones largos de ejemplares en 43 idiomas —en España desde entonces 500.000— y al fin este poeta, ilustrador y narrador salta sin complejos de una actividad a otra.

"La verdad es que ahora leo (y de hecho escribo) muy poca literatura para niños. Mi único contacto es a través de mis hijos. ¡Bum! ha sido divertido, una vuelta a algo que había escrito hacemucho tiempo y con el que quiero llegar a los lectores que se lo perdieron", cuenta Haddon, poco amigo de la promoción, por correo electrónico. En el epílogo a ¡Bum! explica que esta divertida, disparatada y ágil historieta para niños de 10 años salió a la venta en 1992 como Gridzbi Spudvetch! "¡Qué títulomás ridículo! Nadie sabía pronunciarlo. Solo lo compraron 23 personas", exagera.

"Una serie de lectores se pusieron en contacto conmigo para decirme que el libro les había gustado muchísimo y mis editores me preguntaron si quería ponerlo al día. Se necesitaba. Estaba plagado de referencias a disquetes, walkmans y reproductores de casetes". (En el nuevo ¡Bum! escuchan en su iPod a Miembro Gangrenado). Un manojo de cartas admirativas de una escuela de primaria terminaron de convencerle. Cogió el bisturí: "Hay una cuarta parte, que he quitado y reemplazado de forma quirúrgica. La lengua alienígena aparece ya en la primera versión, pero en mi humilde opinión creo que es lo que más he mejorado. ¿Cómo lo hice? No hay reglas ni secretos, directamente es un sinsentido que me hace reír".

"He dibujado algunas ilustraciones para el nuevo texto, pero ninguna a toda página. No quiero imponer ninguna imagen de los personajes. También en El curioso incidente fui muy cuidadoso de no incluir ningún detalle físico sobre Christopher. No mencionaba la edad, su peso, el color de su pelo, su ropa, la forma de moverse. Nada", recuerda Haddon. "Hay que dejar al lector un espacio para que imagine y, por cierto, lo hacemuy bien. Como resultado la mayoría tiene una imagen bastante intensa y rica de Christopher en sus cabezas. Lo sé porque lo pregunto. Espero que ocurra lo mismo con Charlie y Jimbo".

Charlie y Jimbo son dos preadolescentes gamberros, osados y sagaces inmersos de repente en "una aventura de propulsión nuclear, de cien toneladas, con asientos reclinables y carrito de refrescos y cosas de picar"—según ellos la describen en las páginas de ¡Bum!— desde que descubren que dos profesores del instituto se comunican en un idioma incomprensible. "¿Quizá acudan a clases nocturnas de mongol?", se plantean al escuchar frases como "Slap freedo gandy hump".

"Lo divertido de crear personajes es habitar en la mente de quien no eres tú. De hecho, muy pocos de los personajes de ¡Bum! salen de la vida real. Lo son los padres de Jimbo, que están inspirados en los padres de un amigo de cuando tenía diez años. Ella era una espantosa cocinera y él tenía mucha sangre fría", rememora.

Tras tres años estudiando en Oxford, Haddon decidió hacer algo por la comunidad y comenzó a trabajar con niños con discapacidades. "Curiosamente no ha afectado ami escritura para pequeños, pero sí para adultos. EnEl curioso incidente, claro, pero también en una película para la televisión, Coming Down theMountain, sobre un adolescente que quiere matar a su hermano con síndrome de Down".

Piensa que los británicos se han enamorado de la caricatura de cómo se supone que deben ser y se une a la parodia con el personaje de Britney, una arañamono discotequera preocupada en pasar por british.Como en todos sus libros la acción transcurre en una tranquila ciudad de provincias de su país; eso sí, en esta ocasión con un viaje galáctico hasta la Enana Elíptica de Sagitario.

Haddon ha descartado formar parte del equipo que ruede El curioso incidente, elegido por Salamandra como uno de los 10 títulos más representativos de su catálogo, lo que le ha valido una nueva edición en el décimo aniversario del sello. "Gracias a Dios no estoy en el filme. Lo podré ver felizmente desde la banda. Dediquémucho tiempo a escribirlo y necesito gastar el tiempo en cosas diferentes. De todos modos, parece una bestia bastante fuerte y sabrá cuidarse ellamisma", cuenta. Steve Kloves (Los fabulosos Baker Boys) dirigirá la cinta retrasada por el rodaje del cierre de Harry Potter. Tampoco participó en la belga Un pequeño inconveniente (2009), de Alfred Lot, basada en su libro homónimo, pese a haber escrito guiones de televisión y radio y ser ganador de dos Premios Bafta.

Haddon acaba de estrenar como dramaturgo tras siete años dando vueltas al argumento de Polar Bears y escribe la novela The Red House. Circunscribirse a una disciplina sería para este hombre orquesta "un infierno".

¡Bum! Mark Haddon. Traducción de Patricia Antón. Salamandra. Barcelona, 2010. 186 páginas. 12,50 euros. Barrabum! Traducción de Anna Mauri i Batlle. LaMagrana. Barcelona, 2010. 176 páginas. 14 euros. El curioso incidente del perro a medianoche. Edición especial X aniversario. Traducción de Patricia Antón. Salamandra. Bar Celona, 2010. 272 páginas. 10 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de enero de 2011