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Barreda renunciará a los derechos de los ex presidentes

El mandatario regional recuerda que por ley son sus últimas elecciones

Cuando el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, abandone su cargo institucional renunciará a los derechos que por ley tienen los gobernantes de esa región, aunque son menos que en otras comunidades. Por ejemplo, los ex presidentes no tienen derecho a pensión tras dejar el cargo. Barreda renunciaría así al despacho que le correspondería con tres personas para su apoyo técnico y de secretaría y al coche oficial. Así lo anunció ayer en las Cortes castellano-manchegas, que debatía una modificación a la ley por la cual no podrá ser elegido presidente de las Junta de Comunidades quien ya hubiese ostentado el cargo durante ocho años.

Barreda aprovechó la ocasión para resaltar que las elecciones de mayo de 2011 son las últimas a las que podrá concurrir. Por tanto, en 2015 habrá otro candidato socialista. Pero la novedad la constituyó su anuncio de renunciar a los privilegios de los ex mandatarios, entre otros, sueldo vitalicio. No dio más explicaciones ni tampoco cuál podría ser su futuro. Barreda, que es profesor titular de universidad, a la que podría volver, ha estado siempre ligado al Gobierno de Castilla-La Mancha desde que José Bono, actual presidente del Congreso, gobernaba la región.

"No podré ser candidato en 2015 y seré ex presidente en algún momento, cuando los ciudadanos quieran o en todo caso en 2015 por imperativo legal", subrayó el presidente. Pero como ya es habitual, esta sesión parlamentaria transcurrió de una manera áspera, con descalificaciones muy severas hacia el presidente regional por parte del PP.

Barreda escuchó alusiones a su trayectoria y a su gestión. "No voy a entrar en el juego; estoy absolutamente tranquilo con mi trayectoria y mi compromiso con Castilla-La Mancha y no tengo nada que ocultar, además esa es la grandeza de la democracia, que no hay espacios para la opacidad", apuntó el presidente Barreda.

Lo cierto es que a medida que se acercan las elecciones autonómicas el nivel de crispación en esa región ha aumentado. El PP, tanto a nivel nacional como regional, aprieta el acelerador en la expectativa de que podría ganar el Gobierno de la comunidad. Al frente de la oposición está la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, por lo que conseguir este objetivo se ha convertido en una prioridad para el líder nacional, Mariano Rajoy.

En el PSOE son conscientes de que Castilla-La Mancha figura en las prioridades de la agenda electoral del PP. De momento, rechazan el optimismo que transmiten los populares de que el triunfo lo tocan ya con la mano, según revelan sus encuestas.

En la dirección del PSOE se asegura que no todo está perdido aunque la situación es "ajustada". Pero si alguien se esfuerza por cambiar las encuestas es el propio Barreda. Este busca el contraste con su adversaria, María Dolores de Cospedal. También ese contraste lo busca en ocasiones con el Gobierno de la nación y mostrar distancia con lo que le parece mal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de diciembre de 2010