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Raúl Castro: "Rectificamos pronto al borde del precipicio o nos hundimos"

El presidente admite ante los diputados "errores" en medio siglo de socialismo

O Cuba cambia o se hunde la revolución. Así de sencillo. Más alto no lo pudo decir Raúl Castro en su última intervención ante el Parlamento, en un discurso clave, muy crítico con los "errores" cometidos durante medio siglo de socialismo. El presidente cubano dijo que ahora no es tiempo de mirar atrás y que no se puede esperar para actuar. "O rectificamos o ya se acaba el tiempo de seguir bordeando el precipicio, nos hundimos, y hundiremos (...) el esfuerzo de generaciones enteras", dijo, en momentos en que en la isla se prepara el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, que debe abrir el país a un modelo de economía mixta, con cada vez más espacio para la iniciativa privada y menos papel del Estado.

Castro expuso con crudeza la situación crítica que atraviesa la isla y reconoció que los dirigentes cubanos deben desterrar viejos métodos y poner en marcha los cambios o se hipotecará el futuro. "Se trata sencillamente de transformar conceptos erróneos e insostenibles acerca del socialismo, muy enraizados en amplios sectores de la población durante años, como consecuencia del excesivo enfoque paternalista, idealista e igualitarista que instituyó la revolución en aras de la justicia social".

El mandatario cubano tampoco fue complaciente con la labor del Partido Comunista y los cuadros políticos, reconociendo que por el mal hacer de algunos se habían frenado iniciativas de cambio. "Es necesario cambiar la mentalidad de los cuadros y de todos los compatriotas al encarar el nuevo escenario que comienza a delinearse", afirmó, tras destacar que "el Partido debe dirigir y controlar y no interferir en las actividades del Gobierno, a ningún nivel". Castro dijo que los acuerdos del Gobierno deben cumplirse y no convertirse en letra muerta como ha sido habitual e insistió en que repetir errores pone en juego "la vida de la revolución".

Castro también rechazó la política de secretismo empleada en el pasado por la revolución, y abogó por "poner sobre la mesa toda la información y los argumentos que fundamentan cada decisión".

Ahora, añadió Raúl Castro, es "vital explicar, fundamentar" los cambios que se van a introducir. El presidente cubano, eso sí, aclaró que los cambios son para hacer sostenible el socialismo, no para regresar al capitalismo. La apertura e impulso de la iniciativa privada y el trabajo por cuenta es "irreversible", pero no se permitirá la acumulación de capital de los nuevos dueños. Primará la planificación, no el mercado, pero se abrirá el dique de los cambios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de diciembre de 2010