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Los costes laborales descienden por primera vez en 10 años

La rebaja de sueldos públicos propicia la nueva tendencia

Las estrecheces económicas empiezan a doblegar los costes laborales, uno de los elementos considerados más rígidos en el mercado laboral. Los costes bajaron en el tercer trimestre del año un 0,6% respecto al mismo periodo de 2009. Aunque muy moderada, se trata de la primera caída en el índice de coste laboral armonizado desde que comenzó a elaborarlo el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2000. El descenso se explica en buena medida por la rebaja salarial de los empleados públicos que entró en vigor en junio.

Hasta ahora los costes laborales parecían comportarse de forma opuesta al resto de la economía. En plena crisis, subían a tasas aun muy superiores a las de los años de bonanza. El motivo era doble: el ajuste del empleo se realizó principalmente por los niveles más bajos, los contratos temporales y peor remunerados. Así, la media de los que quedaban en el mercado subía. Por otra parte, los costes laborales incluyen los pagos que realizan las empresas al indemnizar por despido, lo que también elevaba la factura laboral.

Al agotamiento de esos dos factores se une ahora con fuerza la rebaja de salarios en la Administración. De hecho, el sector público es uno de los que más pesan en el índice de coste laboral armonizado con el resto de Europa que elabora el INE, solo por detrás de la industria manufacturera y los servicios. A falta de resultados más detallados, que se conocerán la próxima semana, esa combinación de factores ha provocado la rebaja del 0,6% en el coste laboral por hora trabajada en el periodo julio-septiembre. La evolución corrige las diferencias de calendario entre el ejercicio 2009 y 2010 y los picos ligados a la coyuntura.

La rebaja de sueldo de los funcionarios no ha bastado, sin embargo, para hacer caer el conjunto de salarios. Si se aísla solo lo que el trabajador cobra de su empresa (remuneración en metálico y en especie, sin cotizaciones a la Seguridad Social ni indemnizaciones), lo abonado no llega a bajar, pero casi. Los costes salariales están estancados, con subidas mínimas del 0,1%, que muy probablemente avecinan descensos. En la serie bruta, sin correcciones, los salarios ya caen.

Por actividades, el comportamiento es muy desigual. Las principales caídas en el coste laboral por hora se registran en la educación y el suministro energético. Paradójicamente, los costes crecen vigorosamente en el sector inmobiliario, uno de los más golpeados por la crisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de diciembre de 2010