Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fabra tendrá una escultura colosal en el aeropuerto de Castellón

La obra alcanza 24 metros de altura y cuesta 300.000 euros

"Si Carlos Fabra [presidente de la Diputación de Castellón] quiere una escultura, que se la pague de su bolsillo y se la ponga en el comedor de su casa". Así denunció ayer Marina Albiol, diputada de EU en las Cortes Valencianas, el encargo que Aerocas -sociedad de la Generalitat y la Diputación que promueve el aeropuerto de Castellón- ha hecho al escultor Ripollés. Una escultura de 24 metros de alto y 18 de diámetro, "en homenaje al origen de la obra y al impulsor del aeropuerto", dijo el artista en alusión a Carlos Fabra.

La obra, la de mayor volumen de las realizadas hasta ahora por el artista, se instalará junto al aeropuerto de Castellón y costará, según Albiol, unos 300.000 euros. La empresa pública Aerocas se hará cargo del coste de tan gigantesca escultura, que se está realizando en cobre.

Megalomanía

La diputada autonómica critica que Fabra "se dedique a gastarse dinero público en esculturas para homenajearse a sí mismo" e insiste en que detrás de esta iniciativa hay "una muestra más de megalomanía, más propia de una época en la que los dictadores hacían colocar estatuas en las plazas de pueblos y ciudades".

Albiol también arremete contra el escultor Ripollés, al que considera el artista de "preferido del Partido Popular". El escultor tiene repartidas por la capital de La Plana en torno a una decena de esculturas. "En un momento donde más de 70.000 personas se encuentran en paro en la provincia de Castellón, gastarse todo ese dinero en una escultura es indecente", denunció Marina Albiol.

La inauguración del aeropuerto de Castellón está prevista para enero o febrero pero todavía no se sabe cuando comenzará a operar ya que las obras no están acabadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de diciembre de 2010