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Reportaje:

Primavera Club, el laboratorio de los festivales pop

Teenage Fanclub y Edwyn Collins son las cabezas de cartel del certamen

La quinta edición del Primavera Club certifica la apuesta de un festival por las salas pequeñas y medianas de Barcelona y Madrid -este es el tercer año que se hace así- para probar a las bandas que hoy son tendencia. Los grupos también ensayan tipos de actuación, de sonido, incluso de modo de interpretación. No es lo mismo la sala Bikini que el Moog, para entendernos. Hoy miércoles se da el pistoletazo de salida en la sala Apolo con la banda autóctona Cuchillo, toda una declaración de intenciones. "Con este tipo de festival puedes jugar con nombres más pequeñitos", asume el portavoz de Primavera Sound, Abel Suárez. Eso sí, destacan nombres como Cornflakes, Teenage Fanclub o Edwyn Collins.

Los organizadores han detectado que sube el interés por las salas pequeñas

"Nos encontramos ante el reto de programar en otoño a unos 50 grupos, algo quizá sencillo teniendo en cuenta que en el Primavera Sound el cartel supera los 130 nombres", comenta Suárez, "pero que no lo es". Primeramente, explica, porque hay que poner de acuerdo a siete salas de Barcelona y a ocho de Madrid. Y después porque los grupos tienen que estar dispuestos y libres para este puente aéreo musical. Cuando se acaba el Primavera Sound, en periodo estival, se ponen las bases de la nueva edición del otoñal Primavera Club. La lista de locales no es nada desdeñable. Destacan en Madrid el Círculo de Bellas Artes, Charada, El Sol y la mítica sala Caracol. Y en la capital catalana la lista cuenta con irreductibles como Apolo y Bikini, y otras propuestas, como el Casino l'Aliança del Poblenou. Cada vez gustan las salas medianas e incluso pequeñas, reconoce Suárez, que considera que el auge del interés por la música en directo también tiene que ver con los recintos reducidos, además de contar con los macroconciertos de estadios.

¿Es el hermano pequeño del potente Primavera Sound? Pues no, aunque algo hay. De hecho, Suárez admite que es una gran prueba, para los grupos y para los programadores que buscan encontrar la etiqueta Primavera entre las nuevas propuestas -como Fred i Son- y también entre otras más consolidadas que se les habían pasado por alto, como es el caso de Triángulo de Amor Bizarro, un hito de la escena española actual. La música en catalán aporta en esta edición a El Petit de Cal Eril, que sigue la estela de otras bandas, como Manel, para darse a conocer en Madrid. La mejor manera de entrar en este mundo es coger un abono doble (140 euros) que sirve también para el próximo Primavera Sound.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de noviembre de 2010