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Un sistema financiero en revisión

Ordóñez da un mes y medio a las cajas para que constituyan bancos

El Banco de España reclama fuertes recortes de gastos y advierte de caídas en los ingresos - Reclama al Parlamento que apoye las reformas del Gobierno

Se acaba el tiempo. Los mercados financieros vuelven a estar nerviosos por la crisis irlandesa y exigen realidades y no promesas. Quieren ver que la reforma de las cajas de ahorros españolas es una realidad. Es decir, que se utilizan las ayudas públicas para cerrar oficinas y reducir plantillas. Está en juego que España no vuelva al pelotón de Irlanda, Grecia y Portugal, y no sufra el castigo de los inversores. Lo cierto es que desde enero de 2009 hasta septiembre pasado, las cajas solo han cerrado el 5,15% de sus oficinas y aún tienen 9.188 sucursales más que los bancos.

Miguel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España, en una queja por la lentitud del proceso, lanzó ayer un ultimátum al sector. A las cajas de ahorros que están en proceso de fusión les dijo: "Deberán tener constituidos los bancos que funcionen como organismo central del mismo y deberán hacer público su Consejo y su nuevo equipo ejecutivo antes de navidades". Durante la apertura del X Encuentro Financiero Internacional, organizado por Caja Madrid y EL PAÍS, se dirigió a las entidades que han recibido ayudas del fondo de rescate (FROB) para instarles a que cumplan "rápida y escrupulosamente los calendarios de integración acordados. De ellos se derivarán sinergias y procesos de reordenación de la capacidad que aliviarán las cuentas de resultados, porque las entidades ganarán masa crítica, lo que favorecerá su acceso a la financiación". Es decir, si quieren dinero de los mercados, tendrán que cerrar oficinas previamente, así como vender activos inmobiliarios.

Desde enero de 2009, las cajas solo han cerrado el 5,15% de sus oficinas

En el sector se quejan de que la tarea es ardua y de que todavía falta la adaptación de la legislación autonómica de varias comunidades, entre ellas Madrid, que espera solventarlo en una semana o 15 días. También recuerdan que han chocado con la CNMV por temas contables y con el Ministerio de Economía, por la tributación de las plusvalías y, además, avanzan por terreno desconocido, lo que retrasa la marcha. "Es el mayor cambio en los 300 años de vida de las cajas", apuntó Fernando Ruiz, presidente de Deloitte España.

En el sector se pide paciencia porque 40 de las 45 cajas están en 13 procesos de fusión. Las operaciones más avanzadas son las de Cataluña: la unión de Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa (1.250 millones de ayuda); la de Sabadell, Terrasa y Manlleu (380 millones del fondo), y la de La Caixa con Girona, que no ha pedido dinero.

También están en proceso de unión Caja Madrid, Bancaja, Laietana, Insular de Canarias, Ávila, Segovia y Rioja, que formarán la primera del sector con 4.464 millones del FROB; Cajastur, CCM, CAM, Cantabria, Extremadura, con 1.493 millones públicos y 2.825 millones del FGD; Caja Duero con España (525 millones); Caixanova y CaixaGalicia, (1.162 millones); y Murcia, Penedés, Sa Nostra y Granada, con 915 millones.

La BBK ha adquirido Cajasur con 400 millones de ayuda a la morosidad futura. Sin FROB está la unión de Navarra, General de Canarias y Municipal de Burgos (que ahora negocian la incorporación de Cajasol, y podrían pedir dinero); Unicaja y Jaén; Cajasol y Guadalajara y CAI, Círculo Católico de Burgos y Badajoz.

Fernández Ordóñez no dejó sin tareas al resto de bancos y cajas que no están implicados en fusiones. Para ellos el mensaje fue que "no pueden quedarse quietos". "La actual presión sobre los resultados obliga imperiosamente a reducir costes, a aumentar eficiencia y contrarrestar en la medida de lo posible la tendencia a la baja de los beneficios". Admitió que esta petición supone reclamar medidas "extraordinarias y excepcionales", pero que son las adecuadas para tener bases sólidas para colaborar en la recuperación económica de España.

Los bancos y cajas que no sigan esta receta "lo sufrirán en el nivel y calidad de sus cuentas de resultados", es decir, que pueden entrar en pérdidas. Para enderezar el rumbo de las entidades, les pidió que alarguen el plazo de los vencimientos de su deuda, "en la medida en la que se lo permitan los mercados".

Además, el gobernador pidió al Parlamento que apoye al Gobierno en su política de austeridad presupuestaria y reformas estructurales, para salir de la crisis y no caer en la tentación de "aumentar los gastos, reducir ingresos o retrasar las reformas".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de noviembre de 2010