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Reportaje:vida&artes

Más permiso maternal: es caro pero cunde

La ampliación de la baja a 20 semanas avanza en Europa entre obstáculos - Para unos insostenible, para otros generará trabajo

¿Es un avance para el empleo femenino o tendrá efectos contraproducentes? ¿Puede permitirse Europa su precio? Las opiniones están enfrentadas, como se ha puesto de manifiesto en el Parlamento Europeo, que ayer aprobó por fin extender el permiso de maternidad de 14 a 20 semanas y sufragar el coste del 100% de la baja. Para unos, tanta protección penalizará el empleo de las mujeres; para otros, esa seguridad las animará a permanecer en el mercado laboral tras ser madres.

Pese a las reticencias de países como Alemania y Reino Unido, la medida que planteó hace dos años la Comisión Europea ha salido adelante mejorada, después de que la Eurocámara la metiese en la despensa la pasada legislatura gracias a la fuerza de los grupos liberales y la presión de los empresarios. Por eso hasta ayer mismo muchos eurodiputados tenían dudas de que contase con el suficiente respaldo.

La Eurocámara aprueba las 20 semanas frente a la opinión empresarial

Solo 10 de los 27 Estados dan más de 20 semanas de baja por maternidad

"Con un permiso de maternidad corto muchas mujeres dejan su empleo"

Otros expertos piden que la baja se reparta entre el padre y la madre

Con 390 votos a favor y 192 en contra, el Parlamento ha dejado claro que cree que alargar los periodos pagados a las madres para cuidar a sus hijos protege el empleo femenino. Pero la batalla no está ganada. Ahora queda la parte más dura del proceso, explican los eurodiputados Iratxe García Pérez, del PSOE, y Raúl Romeva, del Grupo Verdes/ALE, que es la negociación en el Consejo Europeo, donde la oposición de solo cuatro países podría tumbar la iniciativa.

De cualquier forma, para ambos, al igual que para su colega del PP en Estrasburgo, Teresa Jiménez-Becerril, la extensión del permiso de maternidad es un avance en la protección de los derechos de la mujer, en la igualdad de género y en materia de conciliación. En la Europa de los 27, solo 10 países protegen a la mujer trabajadora que quiere ser madre con unos permisos de 20 semanas o más; el resto tendrían que adaptar sus legislaciones, y de ahí las reticencias de algunos partidos políticos para extender la baja. Eso sí, salvo Malta, todos superan la norma europea en vigor de 14 semanas.

Si el tiempo del permiso era un obstáculo para su aprobación, no lo era menos el hecho de que estuviese financiado al 100% para la trabajadora, como ocurre en España, donde tiene derecho a 16 semanas cubiertas por la Seguridad Social. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), actualmente solo 13 países de la UE financian íntegramente el 100% del salario durante todo el permiso de maternidad, ya sea a través de fondos públicos o con aportaciones de los empresarios.

El coste de la medida en plena crisis económica es el escollo fundamental que arguyen quienes se oponen a la ampliación. "Extender el permiso impone costes masivos. Solo para nueve países la medida supondría 6.000 millones de euros", señalan los empresarios agrupados en torno a Business Europa. Su director general, Philippe de Buck, dijo en un comunicado: "No es la vía para mejorar la protección de las mujeres trabajadoras y aumentará la complejidad en su contratación. No es lo que queremos ni necesitamos".

Por supuesto, el coste depende del país de que se trate. Según un informe encargado por la Eurocámara a la consultora Ramboll Group, oscilaría entre 0 y 5.000 euros por nacimiento. No obstante, la compañía mantiene que, con solo un aumento inferior al 1% en la tasa de participación femenina en el mercado de trabajo, el gasto público del permiso de maternidad estaría plenamente cubierto. Y está demostrado que unos permisos largos y bien pagados reducen el porcentaje de mujeres que abandona el trabajo.

Para la catedrática de Economía de la Universidad del País Vasco e investigadora de Fedea Sara de la Rica, la participación de las mujeres en el mercado laboral baja del 65% al 50% cuando están en edad de ser madres. "Con un permiso de maternidad corto, muchas abandonan su puesto de trabajo. Por eso, alargar la baja maternal no está mal, aunque no va a ser la solución; es una medida marginal. Para conseguir la igualdad habría que introducir otro tipo de cambios, como que el permiso se dividiese a la mitad entre el padre y la madre, o subvencionar las guarderías, o propiciar unos horarios más flexibles que permitieran conciliar trabajo y familia... Favorecer la jornada continua es el primer paso que tendríamos que seguir", afirma.

Una opinión que comparte Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, para quien "en España estamos bastante a la cola en lo que se refiere a familia, igualdad y conciliación. Y toda medida que no pase por unos horarios racionales es demagógica".

Por su parte, María Pazos-Morán, investigadora del Instituto de Estudios Fiscales y portavoz de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA), es contraria a la ampliación del permiso de maternidad, mientras no se equipare el de paternidad. "Supone renunciar a la igualdad, ponerla más lejos", afirma, y defiende las bajas iguales, intransferibles y pagadas al 100%. Porque si no se retribuyen, los hombres no se las toman, las dejan para las mujeres sistemáticamente. "Y si se sigue extendiendo el permiso maternal será mucho más difícil llegar a esta equiparación", agrega.

Consciente de que la desigualdad tiene repercusiones muy negativas en el empleo femenino, Octavio Granado, secretario de Estado de Seguridad Social, asegura que precisamente por ello el Gobierno ha puesto en marcha el permiso de paternidad, "que ha determinado un cambio de roles en España, incorporando a los padres al cuidado de los hijos".

La Eurocámara, sin embargo, "ha optado por una solución de compromiso entre conservadores y progresistas: un sueldo mínimo. Nosotros intentaremos corregir lo que ha aprobado para acercarlo al modelo al español, comprometido con la atención compartida y la diversidad. España no solo cuenta con permiso de maternidad como muchos países, sino de paternidad, protege a los padres con hijos discapacitados o la hospitalización de neonatos... Y vamos a seguir insistiendo en la diversidad", afirma. Respecto al retraso por estrecheces presupuestarias en la extensión de la baja de paternidad, Granado considera que es más importante que la ayuda llegue a todo el mundo que alargar dos semanas un permiso.

La protección mejora en el mundo

La protección de la maternidad está avanzando en el mundo, como pone de manifiesto la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un estudio que ha realizado entre sus 167 países miembros. De él se desprende que en los últimos 15 años se han alargado los permisos de maternidad, sobre todo en las economías industrializadas, la Unión Europea y Oriente Próximo. Si en 1994 era el 38% de estos países los que proporcionaban 14 semanas a las mujeres, en 2009 ya son el 48%. No hay Estado que no tenga normas específicas de protección.

Además, los empresarios tienden a financiar menos los permisos. Actualmente la mitad de los países los costean a través de la Seguridad Social u otros fondos públicos; en tanto que el 17% de ellos combina la financiación pública con la privada y en el 26% de los Estados son los empresarios los que asumen el pago (desde el 31% de 1994). ¿Cuál es ese coste? El mandato de la OIT establece que, como mínimo, las mujeres deben percibir las dos terceras partes de su sueldo mientras están de permiso maternal, algo que cumplen el 42% de los países, si bien el 97% ofrece alguna compensación económica.

La OIT resalta igualmente que cada vez más países introducen medidas para la conciliación entre la vida profesional y familiar, entre las que destacan los permisos de paternidad y parentales, que al menos están presentes en 49 Estados.

Respecto al impacto de la crisis económica en la protección de la maternidad, es desigual. Hay países que han pospuesto las reformas o reducido las prestaciones y otros que han ampliado sus permisos maternales y paternales, entre los que cita a España (que ha aprobado la extensión a cuatro semanas del permiso de paternidad, aunque finalmente la medida no entrará en vigor en 2011 sino en 2012 por motivos presupuestarios); así como a Austria, Guatemala, Kuwait, India, Noruega, Nueva Zelanda, Malasia, Perú o Sudáfrica, entre otros.

"Con todo, sigue habiendo incertidumbre en torno a la eficacia con que se aplica la legislación existente", señala el informe de la OIT.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de octubre de 2010

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