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CARTAS AL DIRECTOR

Judíos y palestinos: comparación falaz

Buenos Aires, Argentina

Una vez más, en su carta del 23-9-2010, el embajador de Israel en España se arroga una especie de derecho natural a representarnos a todos los judíos del mundo, al tiempo que considera no ético el negar a los judíos "su derecho a un Estado-nación propio" y dice "Israel para los judíos y Palestina para los palestinos".

Sin hablar de la insaciable e irrefrenable política de apropiación de tierras ajenas por parte de Israel, esta supuestamente ecuánime equivalencia es absolutamente falaz, porque últimamente se intenta confundir el reconocimiento del Estado de Israel, cosa que los palestinos ya han hecho hace muchos años, con la exigencia de reconocerlo como propiedad del pueblo judío. "Judío" no equivale a "palestino", equivale a "cristiano" o "musulmán". "Palestino" no equivale a "judío", equivale a "israelí" o "español".

Los países democráticos son de todos sus ciudadanos y no solo de los que pertenecen a un grupo determinado. ¿Qué diría el señor embajador si países como España o Argentina se proclamaran propiedad de los católicos y redujeran a todos los demás, judíos inclusive, al papel de ciudadanos de segundo orden que tienen los no judíos en Israel? En su país, señor embajador, los judíos tienen derechos que los demás no tienen, en cuanto al derecho de vivir allí y a la propiedad de la tierra, sin ir más lejos.

Como judío escapado del nazismo y que ha perdido por su causa la mitad de su familia más cercana, me resulta intolerable que el Estado de Israel usurpe continuamente mi representación y la de mis muertos para justificar cualquier cosa que se le ocurra hacer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de septiembre de 2010