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Crónica:

'Cardio' no es 'Papito', pero funciona

Bosé escenificó su nueva reencarnación en un concierto espectacular

Cardio no es Papito. Pero Papito sigue siendo una fiera en el escenario. Conviene recordar que Papito fue mucho más que el disco de Miguel Bosé de grandes éxitos regrabados junto a sus amigos músicos. Fue, además, una gira extensa y exitosa. Papito llegó a ser casi un estilo de vida. Ayer, ante un abarrotado Palacio de Deportes (18.000 personas), Bosé, a sus 54 años, escenificó su enésima reencarnación con una puesta en escena espectacular. Este animal de escenario puede mudar su piel -para presentar su nuevo disco Cardio-, pero no cambia su esencia. Desde el minuto cero el madrileño nacido en Panamá, dominó escenario como si eso fuese el salón de su casa.

A las diez de la noche, la fiera aparece enjaulada entre las tres espectaculares pantallas gigantes y canta Ayurvedico, dedicada a la dieta, de inspiración oriental, que le ha hecho perder 22 kilos. Elegante, sobrio, sonriente y bailón, cual Robert Palmer, Bosé se rodea de tres coristas (también de chaqueta) y una banda de inspiración y sonido rockero (muy rockero) con unas pintas entre Elvis Costello y Sôber. Suena Nena, como calentamiento y el público, mayoritariamente compuesto por mujeres, entra en ambiente. "Buenas noches, mi Madrid", dice. "Desnudaos, abríos, entregaos, preparaos porque este va a ser un concierto histórico". Ellas le lanzan besos cuando se quita la chaqueta y hacen amago de comérselo cuando mueve el trasero.

Miguel mantiene intactas sus dotes de seducción. Fuera y dentro del escenario. Te puede gustar más o menos su música, pero tiene algo de cautivador que te obliga a no apartar la vista del escenario. Esa magia se vio anoche durante las dos horas de concierto, aunque el público reaccionase mejor con sus temas clásicos que con las nuevas canciones.

"Morena mía no está solo dedicado a las morenas", dijo antes de cantarla, "también a las bajitas, a las rubias, a las gordas, a las altas a las castañas... A todas". Y tras cantar El perro, con DJ Wally Lopez como invitado (quizá el público hubiera preferido a Raphael o Ana Torroja, que estaban entre el público), bromeó: "A veces soy muy perro y a veces muy perra". "Como perro te comía yo a ti", soltó una señora con prismáticos.

El nuevo directo de Bosé gusta pero sobre todo cuando toca sus clásicos. Las nuevas, con excepción de Estuve a punto de, cuestan más. Aun así en 2010 Bosé funciona. Y muy bien.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de septiembre de 2010