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Zapatero trata de asegurar la legislatura con un pacto con el PNV

El presidente impulsará la reforma de las pensiones, pese a los sindicatos

José Luis Rodríguez Zapatero quiere enterrar la estrategia de le geometría variable que ha marcado su política de alianzas en las Cortes y abrir una nueva etapa, con una colaboración privilegiada con el PNV si apoya los Presupuestos . "Todo el mundo sabe lo que significa este presupuesto. Lo sabe el Gobierno y lo sabe el PNV. Si llegamos a un acuerdo , eso daría lugar a una colaboración más fluida", subrayó ayer en un encuentro con periodistas en Tokio, en el que destacó que su aprobación es "muy conveniente" para la reducción del déficit y la salida de la crisis.

Zapatero trata de superar el agobio que su Gobierno está padeciendo esta legislatura y evitar riesgos como el que corrió con la votación del decreto de congelación de las pensiones, en mayo, que superó por un voto, y que de haber sido derrotado podía haberle abocado a una disolución anticipada de las cámaras.

El presidente quiere el apoyo del PNV para pensiones y Economía Sostenible

Anuncia que la ley sobre la reforma de las pensiones estará a fin de año

La situación puede repetirse no solo con los Presupuestos, sino con la Ley de Economía Sostenible y la reforma de las pensiones, piezas básicas de su política contra la crisis. De ahí que trate de cerrar un acuerdo estable con el PNV a cambio de ampliar el autogobierno en Euskadi. Ayer admitió que antes de salir de viaje había conversado con el líder del PNV, Íñigo Urkullu, para poner en marcha la negociación.

En su opinión, un acuerdo estable con el PNV no tiene por qué molestar al lehendakari, el socialista Patxi López. Recordó que la oposición forma parte de la Comisión Mixta de Transferencias y restó importancia a las declaraciones de López, quien pidió "fortaleza" al Gobierno ante los nacionalistas vascos. Además del PNV, citó a Coalición Canaria y UPN como posibles socios .

En cualquier caso, no le resultará fácil convencer a otros partidos de que le apoyen. Más aun cuando está dispuesto a adoptar medidas impopulares. "Un Gobierno responsable sabe que hay momentos en los que debe tomar decisiones, aunque sean duras. Lo hemos hecho y lo haremos si es necesario", afirmó en una conferencia en el Club Nacional de Prensa de Tokio.

Zapatero aseguró que "al día siguiente de la huelga general" del 29 de este mes mantendrá su disposición a dialogar con los sindicatos, pero agregó que eso no le impedirá tomar las medidas necesarias. "Es verdad que en el proceso de reformas hay sacrificios, que son la puerta al bienestar de mañana y la gran mayoría de la sociedad española sabe que son necesarios. Eso no supone que cuenten con el respaldo sistemático de quienes deben defender legítimamente sus intereses; en este caso, los sindicatos".

Entre las medidas que impulsará, aunque sea "muy difícil" que las aplaudan los sindicatos, figura la reforma de las pensiones. Ayer admitió que esta reforma no es una consecuencia de la crisis, pero alegó que es "el termómetro que sirve para evaluar a largo plazo la sostenibilidad de las cuentas públicas". España y Japón, recordó, son los países más longevos del mundo, por lo que "mantener pensiones dignas exige progresivamente trabajar algo más". Esto es, aplazar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años y "mejorar el grado de contributividad del sistema", que implica ampliar el número de años para calcular el importe de la pensión. No se ha decidido aun si pasará de los 15 a los 20 años, como propuso el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.

El Gobierno espera que en octubre o noviembre esté el dictamen de la comisión del Pacto de Toledo y que se plasme, antes de fin de año, en un proyecto de ley. Confía en que el dictamen, más genérico que la ley, tenga el apoyo del PP, al tratarse de una reforma que se aplicará progresivamente. Para recuperar el diálogo, ofrecerá a los sindicatos negociar la reforma de las políticas activas de empleo, un servicio público que cree el más ineficaz. A excepción de la Justicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de septiembre de 2010