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Reportaje:

El Gamper del Gaúcho

El milanista, que vistió una camiseta en la que se leía "Barça, ti amo", recibe infinitas muestras de afecto

En un Camp Nou lleno hasta la bandera y con la excusa de la disputa de la 45 edición del Joan Gamper contra el Milan, Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el deporte, y Angel María Villar, presidente de la Federación, entregaron al Barcelona el trofeo de Liga conquistado la pasada temporada. El ex presidente Joan Laporta, que aceptó la invitación del actual (Sandro Rosell) a asistir al evento, dio la vuelta olímpica al terreno de juego. Le convidó el capitán Puyol y Laporta aceptó honrado. Rosell prefirió retirarse al palco y dejar el momento de gloria a su antecesor.

La tarde alcanzó para otro homenaje, protagonizado por Ronaldinho, al que la afición demostró, en su regreso al Camp Nou con el Milan, que no olvida lo mucho que hizo por el club en sus cinco temporadas como azulgrana. El campo se llenó de pancartas de agradecimiento y afecto, en la grada se coreó su nombre y la ovación que se llevó al pisar el césped antes del partido fue la que solo se llevan los futbolistas que han dejado huella, una muestra de afecto que se repitió al abandonar el terreno de juego en el minuto 76, momento en el que mostró una camiseta con la inscripción Barça ti amo. "Es lo que siento", explicó después Ronnie en el campo, donde le negó el saludo a Laporta, un gesto que repitió con varios de los empleados que le cuidaron en su momento de esplendor y le taparon sus desmanes en el de su decadencia.

Al final del encuentro, Ronaldinho se cambió la camiseta con Messi -"Es mi hermano pequeño", convino- y pidió las de Xavi, Iniesta, Puyol... Precisamente, el capitán del Barcelona le cedió a su ex compañero el trofeo recibido de manos del presidente Rosell. "No puedo explicar lo que he sentido. Normalmente estos homenajes pasan cuando uno ya no es futbolista. Se acumulaban los recuerdos", señaló el delantero brasileño, vestido ya con la camiseta de Puyol, en el palco, donde Rosell le entregó un recuerdo en nombre del club que preside. "Ha sido algo maravilloso", recalcó.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de agosto de 2010