Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El peor fin de semana en la carretera coincide con la 'huelga de multas'

26 personas fallecieron entre el viernes y el domingo y 30 resultaron heridas

El fin de semana más negro en las carreteras españolas de 2010 coincide con la huelga de bolis caídos, la protesta con la que los miembros de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil reclaman la equiparación laboral con el Cuerpo Nacional de Policía.

Entre las tres de la tarde del pasado viernes y la medianoche del domingo, 26 personas perdieron la vida en la carretera y otras 30 resultaron heridas, 15 de ellas graves, en 24 accidentes mortales. Uno de los peores accidentes tuvo lugar en Burgos, donde dos menores, un bebé y un niño de dos años, murieron cuando el vehículo en el que viajaban se precipitó por la cuneta tras chocar con la barrera metálica de la calzada contraria por distracción de la conductora.

El director de Tráfico desliga la siniestralidad de la caída de sanciones

La AUGC afirma ahora que la protesta de 'bolis caídos' no existe

Sin embargo, la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) aseguró ayer que "la huelga no existe". Los agentes "sufren una enorme frustración y desmotivación que inevitablemente influye en su trabajo", afirmó la AUGC, que culpó de la situación al Ministerio del Interior por su "empeño de continuar con la tradición de abuso y discriminación al colectivo policial que más trabaja y menos cobra". Un portavoz del organismo confirmó, en cambio, la semana pasada a EL PAÍS la existencia de la huelga y aseguró que se trataba de una protesta "espontánea" de miembros del instituto armado, que consistía en avisar a los conductores que infringían la Ley de Seguridad Vial sobre las posibles consecuencias de la multa sin llegar a cursarla. Aunque las cifras de julio todavía se desconocen, un documento de la Guardia Civil, al que ha tenido acceso este periódico, refleja la caída en picado del número de multas puestas el pasado junio con respecto al mismo mes de 2009, de 188.476 a 94.565.

El director de Tráfico, Pere Navarro, desvinculó ayer las altas cifras de siniestralidad en carretera del pasado fin de semana de la huelga de bolis caídos. Según Navarro, los últimos datos "no significan un repunte" y no pueden asociarse directamente con el descenso en el número de multas. "Dos días y medio es demasiado poco como para sacar conclusiones", afirmó ayer el máximo responsable de la Dirección General de Tráfico (DGT), que si bien subrayó la repercusión positiva de las multas en la seguridad vial recordó que la correlación entre denuncias por infracciones de tráfico y muertos en carretera debe analizarse en periodos de tiempo mayores.

Con respecto a la siniestralidad del pasado fin de semana, Tráfico explicó que todavía no puede confirmarse qué porcentaje de muertes en la carretera se debieron a infracciones. De los 24 accidentes mortales, siete se produjeron por salida de la vía, siete por colisiones y otros tantos por atropellos de peatones. La distracción al volante fue la causa de 10 de ellos. "No hay que alarmarse, la tendencia sigue a la baja", añadió Navarro.

Efectivamente, en lo que va de año, se han contabilizado 991 muertos, 134 menos que en el mismo periodo de 2010, lo que representa un descenso del 15%. Sin embargo, en los primeros ocho días de agosto han perdido la vida sobre el asfalto 56 personas, siete más que en el mismo periodo de agosto de 2009.

Fuentes de la DGT interpretaron la bajada de muertos de julio, del 1,7%, "el mes en el que menos ha disminuido la cifra de fallecidos en 2010", como una posible consecuencia de la huelga de bolis caídos. "El descenso de la actividad de los agentes de Tráfico, es decir, el hecho de que pongan menos multas, está afectando a la siniestralidad y a la seguridad en las carreteras", afirmaron las mismas fuentes.

La AUGC ha rechazado de manera tajante la "grave acusación" de la DGT que "culpabiliza a los agentes" de un supuesto aumento de víctimas mortales de tráfico. "Es más cómodo culpabilizar a los guardias civiles que aceptar sus responsabilidades", se lamenta la asociación mayoritaria del instituto armado, que acusa al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de incumplir sus promesas de mejora de las condiciones laborales del cuerpo. Según la AUGC, "es absolutamente cierto que a mayor presencia de la Guardia Civil, menos accidentes". Sin embargo, recuerda, "las carreteras secundarias, donde se producen más del 75% de los accidentes mortales, apenas tienen vigilancia". La Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico dispone de 10.000 efectivos, a pesar de que el PSOE garantizó en su programa electoral de 2004 que en 2010 debería contar con 11.500, protesta la AUGC.

No obstante, reconocen que "las medidas coercitivas son necesarias" pero creen que "multar por el hecho de multar no beneficia a la seguridad vial". Para la AUGC, "es necesario que el ciudadano confíe en las instituciones y perciba la medida como claramente correctora de su actitud al volante y no como una mera forma de recaudar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de agosto de 2010