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Reportaje:

Si es palestino, es violación

18 meses de cárcel por mentir sobre su religión para tener relaciones sexuales

Chico conoce chica en la calle. Entablan conversación. Se gustan. Corren a una oficina cercana y consuman su atracción. Dos años más tarde, la justicia condena a Sabbar Kashur -así se llama el chico- a 18 meses de cárcel por "violación por engaño". La mujer se había querellado contra Kashur, un árabe de Jerusalén Este, por considerar que le había engañado, haciéndose pasar por judío. A pesar de que los árabes constituyen el 20% de la población israelí, los matrimonios y relaciones mixtas son muy poco frecuentes.

La sentencia del tribunal del distrito de Jerusalén deja claro que no se trata de "una violación clásica por la fuerza" y que las prácticas sexuales fueron consentidas. Añade no obstante, que el consentimiento se obtuvo mediante engaño y falsos pretextos. "Si ella no hubiese creído que el acusado era un soltero judío interesado en una relación romántica, ella no habría cooperado", reza un extracto del dictamen.

Kashur, de 30 años, casado y con dos hijos, lleva dos años bajo arresto domiciliario, según el diario Haaretz. "Yo no fingí. Yo diría que fue ella la que vino hacia mí. Se interesó por mi moto y charlamos", se defiende Sabbar Kashur en declaraciones al diario israelí. "Yo le dije que me llamaba Dudu porque así es como todo el mundo me conoce. Hasta mi mujer me llama así". Asegura que se trata de un fallo racista. "Si yo fuera judío, ni si quiera me habrían interrogado".

Existen precedentes legales en Israel. Como el de un hombre que engañó a una mujer para mantener relaciones sexuales fingiendo ser funcionario del Ministerio de Vivienda y prometiéndole a cambio un apartamento en 2008. En un caso anterior, en 2003, la condena recayó sobre una mujer que se hizo pasar por hombre.

Numerosos juristas israelíes han condenado el fallo del tribunal. "Estamos ante una interpretación radical de los precedentes legales. Todos mentimos alguna vez", explica a este diario el abogado Omer Shatz. Y se pregunta: "¿Habría sucedido lo mismo de ser un judío que se hace pasar por musulmán?".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de julio de 2010