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CLICK CLACK | TOUR 2010 | 9ª etapa

Pacto de no agresión

Saint Jean de Maurienne

En el pelotón hay leyes no escritas que hay que respetar. Cuando el líder para a mear se le espera, aunque para ello antes es necesario que el líder sepa interpretar la carrera para parar en un momento adecuado. Otra es, y ahí quiero llegar, que cuando alguien se filtra en una escapada hay que tirar; a no ser que sea alguien del equipo del líder en cuyo caso es lógico que no tire. Ayer Cunego rompió esa norma, y no se conocen razones que le sirvan de excusa. Hay directores que no están de acuerdo con este tipo de leyes, así que es posible que la responsabilidad no sea suya, pero lo que está claro es que los corredores que así actúan, se convierten en parias para el resto. Aún queda bastante Tour, bastante montaña, terreno ideal para Cunego, pero la factura es posible que la pague algún día de la última semana.

Cunego rompió la 'ley' de que cuando alguien se filtra en una escapada hay que tirar

Queda bastante Tour, más bien mucho porque ayer estábamos tan solo en la novena etapa, pero los dos primeros están de acuerdo. "Este Tour es cosa de dos, Contador y yo, aunque aún queda mucho y todo el mundo es libre de atacar", decía Andy en la rueda de prensa. "Hemos tenido que trabajar mucho", decía Contador en referencia al trabajo conjunto con Andy Schleck, "con nuestro ritmo y el del Saxo Bank [inmenso una vez más Voigt], les hemos dejado a todos tocados".

Otra de las leyes del pelotón son los pactos de no agresión cuando ambas partes salen beneficiadas. Alberto y Andy hablaron en La Madeleine tras ver que sus fuerzas estaban igualadas y que el resto de rivales se alejaban de su estela. Y ese pacto dio sus frutos al cruzar la meta de Saint Jean de Maurienne. Ahora 41 segundos los separan, y el tercero y cuarto -Samuel y Denis- están más de dos minutos detrás del segundo.

Un Tour reducido a dos corredores. Quedan 181 en carrera, pero el ganador será uno de los dos. Yo en la previa decía que, analizando el recorrido y los participantes, veía un Tour aburrido o excitante, sin término medio. Y los hechos me confirman que la opción buena va a ser la segunda, un duelo fratricida entre los dos rivales que ayer se comportaron como amigos. La paz no durará, el pacto fue efímero, de un día.

Buceando en mi memoria me viene el antecedente Rasmussen-Contador en 2007. Luego pasó lo que pasó con Rasmussen, pero esa es otra historia. O más lejos aún un Ullrich-Armstrong en 2003, o un Pantani-Ullrich en 1998, pero aquí ya nos vamos a corredores diferentes. De acuerdo que Contador y Andy tienen diferentes habilidades en la crono, pero ambos pueden ser definidos como escaladores de raza, de esos a los que no se les baja el hervor de la sangre hasta que atacan. Me apuntan que también fue histórico el Tour del 84, Fignon-Hinault. Algo sí que me acuerdo. Y otro, en el año 71, entre Merckx y Ocaña. Por lo que me cuentan la guerra fue histórica, pues cada día ganaba uno una batalla más cruenta que la del día anterior. Yo me lo perdí, aún no había nacido, pero lo de este año no me lo perderé. Espero no equivocarme

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de julio de 2010