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Barberá plantea apagar una de cada dos farolas en Valencia para ahorrar

La alcaldesa presentará un plan de reajuste del gasto público esta semana

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, del PP, avanzó ayer algunas de las medidas que integrarán el plan de ajuste del gasto municipal que presentará a finales de esta semana. El alumbrado público y la Policía Local, explicó la regidora, formarán parte de este paquete de recortes. Barberá evitó cuantificar el dinero que el consistorio se ahorrará apagando la mitad de las farolas de la ciudad, aunque sí apuntó que el tijeretazo a la Policía Local se debe a que desarrolla funciones que son competencia del Estado.

No es la primera vez que la alcaldesa anuncia un plan de recorte del gasto corriente. Ya en 2009, instó a su equipo a reducir el gasto en luz, teléfono, sellos y personal eventual. El objetivo, que era ahorrar 310.000 euros, quedó en mera intención pues a final del ejercicio las cuentas reflejaron un aumento del gasto de 7,6 millones de euros. De hecho, el plan se incumplió en gran parte por la factura de la luz. El ajuste este año será "muy duro", avisó Barberá, que contó que el fin de semana pasado ya se apagaron bombillas a modo de prueba en el paseo de la Alameda. Desde la oposición, la concejal socialista Carmen del Río celebró que se vaya a reducir la factura de la luz, aunque lamentó que "haya tardado 19 años en planteárselo". Según sus cálculos, la factura de la luz pasó de 37,1 gigavatios la hora en 1992, a 107,89 en 2006.

El gobierno local ya practicó en 2009 un plan de recorte y salió mal

Además del alumbrado y la Policía Local, la alcaldesa advirtió de que la oferta de empleo público está cerrada y las inversiones, como el nuevo Pont de Fusta, "se verán afectadas". De la misma manera, aseguró que "se está negociando la bajada de sueldos del equipo de gobierno".

Este plan de ajuste profundiza en la senda marcada por la propia alcaldesa la semana pasada, cuando dijo que no había "ni un euro" para inversiones en los barrios. Barberá arremetió entonces contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por la orden que había dado días antes por la que los ayuntamientos no podrían pedir préstamos a partir de enero del año que viene. La alcaldesa calificó a Zapatero de "miserable, ignorante e incompetente" y ya amenazó con dejar de prestar servicios que son competencia del Estado. La portavoz del Grupo Socialista municipal, Carmen Alborch, contestó al cabo de unos días que el Ejecutivo ha invertido más en Valencia en tres años que el Ayuntamiento y la Generalitat juntos.

Al margen del tema económico, Barberá mostró su "alegría" porque el conflicto de los chiringuitos esté en camino de solucionarse. 22 establecimientos de las playas de Valencia negocian desde el lunes con el Ministerio de Medio Ambiente la extensión de sus terrazas. El diálogo parecía estancado hasta entonces. "Creo", afirmó Barberá, "que hay un dato significativo y es que el interlocutor en las negociaciones ya no es el delegado del Gobierno [Ricardo Peralta], sino la delegada de Costas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de junio de 2010