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El interior se hace mayor

El 40% de los municipios andaluces perdió población en la última década

Las provincias del interior de Andalucía sufrieron a partir de los años sesenta un fuerte éxodo de población hacia los principales polos productivos del país (Madrid, Cataluña o País Vasco, principalmente). La emigración se frenó a mediados de los ochenta, pero el último año la curva ha vuelto a mirar hacia abajo. Es el caso de Jaén, donde el saldo migratorio ha vuelto a ser negativo después de una décaday será la única provincia que perderá población hasta 2035, según la proyección realizada por el Instituto de Estadística de Andalucía (IEA).

La emigración de los años sesenta y setenta dejó a muchas zonas rurales andaluzas con un importante déficit de gente joven, algo que ahora se traduce en un acusado envejecimiento de la población. En Jaén, por ejemplo, la mitad de sus municipios (sobre todo los de las zonas de sierra) pierden habitantes. "En los últimos años la inmigración ha sido decisiva para mantener la población, pero ahora ese flujo se ha moderado", explica José Menor, profesor de Geografía Humana de la Universidad de Jaén.

Las comarcas con una mayor pérdida de población han sido las del parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas, con un retroceso de más de 13.000 habitantes en las dos últimas décadas, así como en El Condado o Sierra Mágina. También el interior de Granada ha perdido población. Las comarcas de la Alpujarra, Guadix y Huéscar han sido las más afectadas, en especial las localidades de Válor (-35,06%), Lobras (-30,94%), Algarinejo (-27,56%), Alicún de Ortega (-25,86%) o Dehesas de Guadix (-25,65%). Un caso llamativo es el del municipio granadino de Huélago, junto a los montes orientales y la comarca de Guadix, que superaba al principio del siglo pasado el millar de habitantes y ahora apenas llega a los 400. En el recuerdo quedan los tiempos de esplendor gracias a su importante producción de remolacha y cereales, que se relanzó por el peso de su estación ferroviaria y la central hidroeléctrica.

En toda Andalucía, 306 municipios (el 40%) perdió población en la última década. Casi la mitad de ellos, el 48%, corresponden a las comarcas del interior de Granada y Jaén, provincias en los que dos terceras partes de sus municipios han sufrido un goteo paulatino en su censo. La mayor pérdida de población coincide con las provincias más envejecidas. Jaén es la provincia con una mayor tasa de envejecimiento, con un 17,6% de mayores de 65 años frente al 11,9% de Almería. "Las provincias del interior son más envejecidas, que reciben menos población inmigrante y con menor peso en el número de nacimientos y mayor el de defunciones", reflexiona Juan Antonio Hernández Rodríguez, jefe de Servicio de Estadísticas Demográficas del IEA.

Según el estudio de este organismo, uno de cuatro andaluces tendrá más de 65 años dentro de dos décadas y media. La población de menores de 16 años se reducirá hasta 2020 en Jaén, Córdoba y Cádiz, pero desde 2035 lo hará en todas las provincias.

No obstante, los expertos recuerdan que la proyección de población a 25 años vista es solo un cálculo no una certeza. "Dependerá de muchos factores demográficos y también de la evolución económica", apunta el profesor jiennense José Menor Toribio. "El final de las subvenciones agrarias a partir de 2013 puede provocar una nueva crisis en el mundo rural".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de mayo de 2010