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Los editores retan al futuro digital

Nace Libranda, el gran desafío cultural de la era electrónica - Une en una plataforma a Planeta, Santillana y Random House en el mayor catálogo literario en español

La gran plataforma digital de venta de libros en español arrancará en junio. Al pacto entre los tres grandes grupos editoriales (Planeta, Santillana y Random House) se sumarán otros sellos y los libreros. Así nacerá Libranda. Será el gran escaparate global donde las editoriales facilitarán las descargas de sus títulos. Las librerías con la tecnología adecuada los venderán al público. Así respetan la estructura clásica de un negocio al que la piratería acecha pero que todavía no ha notado los grandes estragos producidos por Internet en el cine y la música. Lo que está claro es que el mundo editorial ha aprendido de los errores de otras industrias culturales.

El libro se ha afianzado hasta la fecha como un artefacto cultural resistente. Editores y libreros lo ven con salud y pujanza como para convivir con los retos del futuro. Los libros electrónicos se casarán en las tiendas con el papel durante una larga temporada. Sin embargo, hay que ir preparándose a fondo para vender nuevos contenidos digitales. Libranda, que será presentada en 15 días, nace con este fin. Aparece con un acuerdo sectorial determinante que demuestra el nervio del negocio editorial en español.

Nadie quiere romper la cuerda ni arrasar con el canal tradicional

La compra de una obra costará entre un 20% o un 30% menos que en papel

El autor pasará de un 10% del precio final a un 20% o 25% con el libro digital

Los editores luchan para que la descarga se grave solo con un 4% de IVA

El Grupo Santillana, Random-House Mondadori y Planeta lo han impulsado y cuentan con el 80% de la plataforma. Pero se han unido a ellos, hasta el momento, SM, Wolters Kluwer España, Grup 62 y Roca Editorial. La previsión es que nuevas editoriales lo harán en el futuro. "No venderemos directamente al comprador", asegura Patxi Beascoa, director comercial y de márketing de Random-House Mondadori.

Eso sería una peligrosa competencia para las librerías: las tradicionales con tecnología preparada y las tiendas online. Un pacto saludable para un sector que ha visto cambiar la estructura de muchos negocios culturales. "Tener en cuenta a los libreros es un acierto de partida para este nuevo negocio", asegura Fernando Valverde, presidente de Cegal, la asociación que representa a los vendedores.

Habrá unos 5.000 títulos de partida desde junio. Pero entre septiembre y diciembre se desarrollará a fondo. "Es la fecha en la que van a aparecer nuevos soportes electrónicos y debemos estar preparados para surtir el mercado de contenidos cara a las Navidades", afirma Patxi Beascoa.

La estrategia es incorporar novedades y añadir catálogo a medida que los agentes y los creadores lo autoricen. El panorama para los escritores cambia a mejor. Si antes se llevaban el 10% del precio final por derechos de autor, ahora su retribución quedará en torno al 20% o 25% del precio neto final en el mundo digital. Es lo que los agentes empiezan a manejar en otros mercados, como el estadounidense. También los lectores verán el precio rebajado. En torno al 30% sería lo ideal. "Lo que se ahorra en impresión y distribución", comenta Santos Palazzi, de Planeta, responsable de Mass Market y Cultural del grupo. Pero eso tendrá que esperar. Existe un último escollo por descifrar antes de salir al mercado. Una pelota que está en el tejado del Gobierno: si finalmente el IVA de las descargas queda en un 18%, como exige la Unión Europea, o en el 4% actual para el libro de papel.

Para los editores, la diferencia es tan ilógica como absurda. "Con ese 18% solo se beneficia a la piratería", aseguran. El presidente Zapatero prometió al sector la semana pasada que lucharía por el IVA reducido. Fue en una reunión que mantuvo con varios representantes del mundo del libro en el Palacio de la Moncloa para interesarse por la marcha del negocio. Pero a día de hoy es una incógnita. Así que, por el momento, el precio final de la descarga oscilará entre un 20% o un 30% menos de la compra de un ejemplar en librerías.

Las previsiones de ventas son moderadas. En Estados Unidos, con todos los soportes que existen ya -desde el Kindle de Amazon al nuevo iPad de Apple-, han copado el 5% del mercado. "Nosotros estaremos entre el 3% y el 5% en cinco años", comenta Beascoa. Todo indica que la convivencia será larga: "Eso es lo que creemos y lo que queremos creer", afirma Valverde como representante de los libreros.

Pero el negocio futuro abre un gran abanico de nuevos modelos. "Empezaremos con las meras descargas de nuestros catálogos digitalizados", comenta Palazzi. Pero enfrente... Enfrente surgen multitud de negocios y un nuevo concepto de la edición al que se pueden incorporar imágenes, cartografías, color, sonido... Un reto para el que es necesario prepararse. "Además desarrollaremos sistemas de suscripción, modelos de pay per view, por ejemplo", comenta Palazzi, de Planeta.

Para eso es necesario que la naciente plataforma sea flexible. "Estará en constante evolución y se adaptará a los nuevos modelos y las últimas tendencias del mercado", afirman sus responsables. Libranda aparece como la más ambiciosa plataforma digital en español y catalán. El objetivo es facilitar la llegada de títulos en ambos idiomas a cualquier parte del mundo.

"Preservar cada escala del sector es el reto. Nadie quiere romper la cuerda ni arrasar con los canales tradicionales", asegura Francisco Cuadrado, director general global de Santillana. En Francia han optado por un sistema similar, cuenta Valverde. "Los grandes grupos facilitan los títulos y el gremio de libreros los venderá en una plataforma de Internet que se llamará 1001libraires.com".

Es lo que anunciaron la semana pasada. Eden Livres (grupos editoriales Flammarion, Gallimard, La Martinière / Le Seuil), Numilog (grupo Hachette-Livre), E-Plateforme (Editis / Média participaciones / Michelin) y ePagine preparan el lanzamiento de un portal similar al español para ofrecer servicios comunes a librerías, bibliotecas y particulares.

El reto digital en el mercado del libro ha forzado la unión. La lógica de una supervivencia tecnologizada ha vencido.

Al menos por el momento...

El pastel del libro

- Hasta el momento, el pastel del libro estaba bien dividido en porciones claras. El 30% iba para el librero, otros porcentajes similares para el distribuidor y el editor -que era quien más arriesgaba en el negocio porque corría con los gastos de la impresión- y un 10%, para el autor.

- La irrupción del libro digital cambia el panorama, aunque no de forma tan traumática como ha ocurrido en el cine y la música. Con Libranda, el vendedor conserva su 30%, pero quienes ganan en sus porcentajes son los editores -que ahorran el proceso de impresión- y los autores.

- Los creadores negocian nuevos porcentajes. El mercado estadounidense ha implantado un nuevo reparto para los autores que oscila entre un 20% y un 25%. Los agentes negocian los derechos digitales para sus representados en esos términos, tal y como admiten en el Grupo Planeta y en Random-House Mondadori.

- Los grandes perjudicados en este nuevo modelo de negocio son los distribuidores y los impresores. El monto que cuesta imprimir y transportar los libros entre los talleres y los puntos de venta queda fuera del reparto en la nueva era digital.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de mayo de 2010

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