CARTAS AL DIRECTOR

Trasplantes, unas preguntas

No acabo de creer que el Parlamento Europeo haya aprobado una directiva (EL PAÍS, 19 de mayo) que obliga a los países de la Unión a copiar el modelo español de trasplantes, cuyos brillantes resultados están asentados en el dinero y la opacidad.

Resulta inconcebible que todas las naciones de Europa, salvo Reino Unido, admitan que, como hace la Organización nacional de Trasplantes en España, el fin justifica los medios, y vayan a poner la eficacia por encima de la ética y la transparencia. Parece imposible.

Por eso pregunto al eurodiputado español Andrés Perelló, miembro de la comisión que elaboró la directiva: ¿Conocen todos los eurodiputados la realidad del modelo español? ¿Saben que aquí los médicos y enfermeras de los equipos de trasplantes cobran, además del sueldo, una notable retribución especial por cada trasplante hecho, un verdadero incentivo financiero a la producción (único, injusto e inexplicable en la sanidad pública) que los convierte en ojeadores alertas de posibles donantes y en influyentes persuasores de los familiares de los mismos porque sin órganos no hay trasplantes y sin trasplantes no hay gratificación añadida? ¿Está realmente dispuesta cada nación de Europa a incorporar a su sistema público de salud incentivos financieros a la producción de sus equipos de trasplantes.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de mayo de 2010