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Reportaje:

Una metrópolis del tiempo

El artista Manolo Garcés pinta el desarrollo de una urbe en 'Ciudad Lineal'

Primero fue un lienzo de casi 10 metros de largo por más de dos y medio de alto. Era verde oscuro. Luego surgieron líneas de color que se entrecruzaban. Poco después, edificios. Decenas, centenares de ellos. Expandiéndose, con el paso de los días, en una misma dirección. Es la Ciudad Lineal del pintor Manolo Garcés (Córdoba, 1972), un cuadro enorme que el artista empezó a pintar en la sede cordobesa de la Filmoteca de Andalucía el 23 de marzo y que tiene previsto terminar el 15 de junio. El desarrollo temporal de la obra puede ser seguido, casi a tiempo real, en Internet, en la dirección www.ciudadlineal.blogspot.com. Manolo Garcés es un pintor de proyección en Córdoba, protagonista de decenas exposiciones individuales y colectivas. Ciudad Lineal es una experiencia que se enmarca dentro del Proyecto Iniciarte, de la Consejería de Cultura.

El paso del tiempo es la idea que vertebra la obra. Garcés denomina a su cuadro "una obra en proceso". "La ciudad es algo que se construye. Marca bien el paso del tiempo, su sentido lineal. Si miras un bosque durante dos años, más o menos permanece inalterable. Pero si observas un solar vacío en una ciudad, al cabo de dos años habrá cambiado de manera radical, con la presencia de un edificio", explica Garcés.

Además del paso del tiempo, esta obra supone para el pintor cordobés un cambio en su propia manera de trabajar. Su trayectoria se ha caracterizado por obras en las que la reflexión, la contemplación y la composición ocupaban gran parte del proceso creativo. "Pero en realidad, el hecho de pintar era muy rápido. En cambio, con Ciudad Lineal hago todo lo contrario: pinto de una manera automática, casi zen", subraya. Así, la ciudad crece sin planificación, sin ideas previas, a las órdenes de un pintor que, como él mismo afirma, al cabo de un tiempo olvida que dibuja edificios y se centra en el pulso de la mano, en el pincel, en la macha de color...".

"El título del proyecto se lo di tras pasar una temporada en Madrid. Me llamó la atención el nombre de ese distrito, Ciudad Lineal, pero desconocía la historia de Arturo Soria", explica Garcés en referencia al modelo de ciudad utópica que ese urbanista proyectó a finales del siglo XIX en Madrid y cuya construcción se frustró al poco de comenzar. Pero la impetuosa y desordenada Ciudad Lineal de Manolo Garcés es lo opuesto a la pura racionalidad que quiso construir Soria. Las manchas de color que dan forma a los edificios, a sus ventanas, a las calles, se extienden poco a poco, como una especie de ameba, hasta la mitad del cuadro. No tardarán en alcanzar el otro extremo del lienzo. Dentro sólo de un poco más de tiempo.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 2010