Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Bofetada a la Biblioteca Nacional

Milagros del Corral dejará por "principios" la institución si se devalúa - "Me duele verla en la lista ominosa de las 32 direcciones más inútiles"

El sueño de muchos bibliotecarios es dirigir la Biblioteca Nacional de España (BNE), una de las más importantes del mundo por sus colecciones y servicios. Desde luego, era el sueño confesado por Milagros del Corral cuando, en 2007, le ofrecieron sustituir a la escritora Rosa Regàs al frente de la institución, que vivía días bochornosos tras el robo de valiosos mapas. A Del Corral la despertaron bruscamente la semana pasada: la Biblioteca Nacional se devalúa justo a las puertas de festejar sus 300 años.

Para contribuir al adelgazamiento de la Administración estatal, aprobado en el último Consejo de Ministros, perderá su condición de dirección general y se convertirá en una subdirección general (aunque mantiene su carácter de organismo autónomo, otorgado en 1990), a pesar de emplear a un millar de personas, disponer de dos sedes y gestionar un legado de 27 millones de fondos. Si el Gobierno no rectifica esta medida, Milagros del Corral, su actual directora, abandonará al cargo.

"Pone de manifiesto el escaso peso de la cultura en las mentes de algunos"

Con 27 millones de fondos, es una de las bibliotecas más valiosas del mundo

"Me duele mucho ver a la BNE en la lista ominosa de las 32 direcciones generales más inútiles. Pone de manifiesto el escaso peso de la cultura en España en las mentes de algunos", manifestó ayer. La directora, bibliotecaria y ex directiva de la Unesco, se mostró dolida por el escaso reconocimiento a la gestión que ha desplegado estos dos años y que ha saneado la imagen de la biblioteca española. Pero en todo momento dejó claro que es un pesar profesional. "En lo personal estoy agradecida por la oportunidad que me dio el Gobierno, pero es una cuestión de principios. A mí me importa que la Biblioteca vaya cada vez más arriba y no vuelva atrás", indicó.

En su defensa salieron los editores, que equipararon los tesoros de ésta a los del Museo del Prado. "Quién ha tomado la decisión en Moncloa no tiene la más pajolera idea de lo que significa la Biblioteca Nacional en la cultura española ni la potencialidad que tiene", dijo el director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores, Antonio María Ávila, informa Efe.

Milagros del Corral se reunió ayer con la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y la subsecretaria Mercedes del Palacio, que elogiaron su gestión y le ofrecieron un contrato de alta dirección, similar al de Manuel Borja-Villel al frente del Reina Sofía. Pero Del Corral no mira por su bolsillo: "Tengo casi 65 años y mi vida hecha. Yo no le hago ningún favor a la Biblioteca ni al Gobierno ni a mí misma si acepto una decisión que no comparto".

En 2011, la institución cumple su tercer centenario desde que Felipe V la fundó como biblioteca pública de palacio, donde debía depositarse un ejemplar de cada libro impreso en España. A la fecha llega con un patrimonio colosal, que la sitúa entre las cinco más importantes del mundo junto a la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, la Biblioteca Nacional de Francia, la British Library y la Biblioteca Nacional de Rusia en San Petersburgo. En los últimos dos años, ha ampliado su oferta de servicios al público con propuestas innovadoras como la impresión bajo demanda. "La Biblioteca Nacional sigue siendo una institución importantísima en la historia de la cultura en España, que mira no sólo al pasado sino también al futuro", declaró González-Sinde horas después, informa Efe.

En el reparto de recorte de organismos, a Cultura le tocó perder una dirección general. ¿Por qué la Biblioteca Nacional? Su actual directora lo ve claro: "Sinceramente han pensado en el menor coste político. Otros organismos tienen más capacidad de presión. A las puertas de la Biblioteca no habrá nunca una manifestación de escritores ni de lectores, que seguirán recibiendo el mismo servicio, pero se le cortan las alas". Y añade: "Todo el personal está con la moral por los suelos. Lo bofetada no es a mí, es a la Biblioteca y no creo que se lo merezca".

Del Corral seguirá al frente de la institución mientras no se culmine la transición. Y seguiría en el cargo si el Gobierno da marcha atrás. "Tendría que ocurrir un milagro, pero estos organismos deberían estar por encima de la política".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2010