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La propiedad intelectual, a debate

La contracumbre de los creadores exige nuevos modelos de gestión

Barcelona, 12.30. Empieza a llegar la gente a Conservas, el local cultural que regenta la artista y activista Simona Levi en la calle Sant Pau de Barcelona, convertido estos días en la sede principal de la (D)' Evolution Summit, un foro ciudadano alternativo al Europeo de Industrias Culturales que impulsa el Ministerio de Cultura. Unas 50 personas participan en la organización de esta contracumbre que se retransmite en directo vía web (http://d-evolution.fcforum.net) y que tiene la forma de un programa televisivo. Están los moderadores, con Simona Levi como principal representante con un comentario ácido siempre a punto; está la media docena de técnicos, también activistas, listos para hacer entrar "en antena" los vídeos de sus reivindicaciones; y están los "corresponsales" infiltrados en la cumbre oficial que graban y comentan lo que allí dicen los expertos y políticos.

Pese a que la afluencia no es enorme, los allí congregados están nerviosos y contentos por la repercusión obtenida. "Era nuestro primer objetivo, dejar constancia de que cualquier cosa que se discuta o se decida en el foro oficial será retransmitido inmediatamente", comenta Levi. "Se acabó la impunidad con la que han estado pactado los políticos, las industrias y los lobbies; a partir de ahora tienen que saber que estarán vigilados". Las dos reivindicaciones básicas de esta contracumbre es la retirada de la disposición final de la Ley de Economía Sostenible, que acelera el cierre de webs que ofrezcan la descarga de contenidos protegidos por considerar que "vulnera derechos fundamentales de las personas", y la petición de una reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que implique el cambio del actual sistema de gestión de los derechos de autor. Este último tema es clave ya que uno de los caballos de batalla, y también el objetivo de buena parte de las acciones programadas (visitas a la SGAE, la entrega de música libre de derechos a las peluquerías...), es luchar contra lo que consideran el monopolio actual de las sociedades de gestión. "Claro que queremos que los creadores puedan vivir de su trabajo, pero pensamos que hay otras maneras de gestionar sus derechos", comentan. "La actual ley favorece a los intermediarios en lugar de a los artistas, que necesitarían, por ejemplo, un salario justo si trabajan para terceros".

Durante estos días, desde esta contracumbre habrá espacio no sólo para las acciones callejeras -hoy casi todas las actividades, entre ellas un esperado show del cómico Leo Bassi, se realizarán en el espacio público- sino también para el debate. "Es un primer paso", explica Levi. "Estamos preparando un documento sobre otras maneras de gestionar la cultura que estará listo en octubre cuando en Barcelona se celebre un Foro de Cultura Libre".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de marzo de 2010