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Apuntes

De vuelta a la facultad por la crisis

Las universidades aumentan hasta un 14% la matrícula - La subida alcanza el 45% en mayores de 25 - Se dispara el número de quienes inician una segunda carrera

La crisis ha llevado a muchos jóvenes y no tan jóvenes a retomar los estudios o a prorrogarlos mientras escampa. Si el sistema público valenciano sufrió hace unos años una caída generalizada de alumnos debido al descenso notable de la población en edad universitaria y al incremento de la oferta por el tirón de las privadas, ahora cambian de nuevo las tornas.

Las cinco universidades públicas han incrementado su matrícula. La Universitat de València ha visto elevado en un 5% el nuevo ingreso, hasta los 10.292 alumnos, respecto al año pasado. El crecimiento representa un 7% más si se compara con el curso 2007-2008, que marca el punto de inflexión y a partir del cual el número de alumnos de nuevo ingreso volvió a crecer.

"Este conocimiento repercutirá en la sociedad en los próximos años"

La tónica es general. En la Politécnica de Valencia la matrícula desde el curso 2007-2008 ha ascendido más de un 9% pasando de los 8.368 a los 9.228 en dos años. El nuevo ingreso ha aumentado en ese mismo periodo un 2,3% en la Universidad de Alicante; un 6,5% en la Universidad Jaume I, y un 13,8% en la Miguel Hernández de Elche.

Los vicerrectores de las universidades consultadas coinciden en afirmar que la tendencia de cambio en la matrícula se produjo en el curso 2007-2008 y desde sus particulares opiniones todos apuntan que, en mayor o menor medida, la crisis ha tenido algo que ver.

¿Este aumento de alumnos se ha producido de manera equitativa o hay carreras más solicitadas que otras? ¿Qué perfil de estudiante está provocando el incremento? ¿Se trata de los recién salidos de bachillerato, la salida natural hacia a la universidad, o los responsables de que las aulas se vuelvan a llenar son otros colectivos?

Leonor Lapeña, vicerrectora en la Universitat Jaume I, apunta poniendo el ejemplo de su universidad, que antes sobraban plazas en Derecho, y en cambio ahora se llenan. Las plazas de Magisterio y Comunicación Audiovisual también están copadas y con respecto al perfil de estudiante se ha incrementado el de los alumnos mayores de 25 años: en su universidad se ha duplicado este curso con respecto el anterior. La responsable vaticina que para el curso próximo el incremento de alumnado será mayor por la entrada en vigor del Real Decreto 1892/2008 por el que las universidades valencianas están obligadas a reservar un 1% del cupo de sus plazas a los mayores de 40 y también a los de 45 años.

Fernando Borrás, vicerrector en la Miguel Hernández, calcula que el impacto de la crisis en su universidad en un 7,5%, porque en los últimos años crecían un 2,5% y este curso el incremento de la matrícula ha supuesto más de un 12% con respecto al anterior. El crecimiento ha permitido cubrir áreas hasta ahora menos demandadas: "En Ciencias de la Salud no podíamos crecer porque estábamos al 100%, pero en Ciencias Sociales hemos incrementado la matrícula un 10% con respecto al curso anterior y un 20% en titulaciones Científico-Técnicas y también en Humanidades". El perfil del alumno que más crece aquí con respecto al curso anterior es el de mayores de 25 años (44,66% más), seguido de los titulados que vuelven a las aulas, un 39,13%, y los procedentes de formación profesional, más de un 22%.

En la Universidad de Alicante, el vicerrector José Vicente Cabezuelo constata que una de las subidas más "espectaculares" en su universidad la está generando los mayores de 25 años, un colectivo que ha crecido casi un 20% en los últimos años hasta llegar este año a los 192 alumnos de nuevo ingreso. También se aprecia un incremento muy destacado entre los procedentes de ciclos formativos y formación profesional: de 478 a 631 en dos años; pero sin duda el mayor colectivo, después de la vía natural de entrada (el bachillerato con más de 4.000 alumnos), responde a los ya titulados: 640 nuevos alumnos estudiantes con carrera han vuelto a la universidad lo que supone un incremento de más del 17% con respecto al curso anterior. "Es un buen momento para la universidad porque estamos volviendo a incorporar alumnos, pero lo más importante es que todo este conocimiento repercutirá en la sociedad en los próximos años", concluye Cabezuelo.

Su homóloga en la Universidad Politécnica de Valencia, Victoria Vivancos, comparte la tesis de todos, que "la situación social de crisis está provocando que la mayoría de los ciudadanos vean en la formación una vía para conseguir un empleo", pero añade otra válvula de incremento de matrícula: "Las ayudas generadas por los organismos oficiales, como los préstamos renta o las ayudas en matrículas, lo que está provocando que los estudiantes sigan estudiando cuando les viene una causa sobrevenida". Además del gran incremento en los alumnos de nuevo ingreso, la matrícula en posgrados se ha doblado en los tres últimos años, de 584 hasta los 1.216.

En el último par de años, la Universitat de València ha incrementado considerablemente la entrada de alumnos en las carreras que suponen vías para ser funcionario. Magisterio, por ejemplo, ha ascendido en dos cursos de 660 a 922. También han subido las filologías. En este mismo período Hispánica ha pasado de 91 a 144 alumnos de nuevo ingreso, mientras Catalana también ha incrementado en casi 30 estudiantes. Carreras como Química y Derecho están con matrículas más altas que nunca y también ingresan más estudiantes en titulaciones de segundo ciclo que se han convertido en grados, como Bioquímica y Ciencias Biomédicas, y Ciencia y Tecnología de los Alimentos.

"La clase está llena de casos como el mío"

La crisis económica ha cambiado la imagen de algunas aulas. Cada vez es más habitual ver a estudiantes mayores. Entre ellos, titulados universitarios que vuelven a sus orígenes y comparten pupitre junto a los alumnos recién salidos del bachillerato.

En las aulas de la Universitat de València encontramos a Olga Pérez, una estudiante que acabó la licenciatura de Comunicación Audiovisual hace casi una década y que este año se estrena en Filología Hispánica.

"Me he dado cuenta de que ésta es mi verdadera vocación y aunque quiero presentarme a oposiciones para ser profesora de lengua y literatura, estudio esta carrera porque con el primer ciclo y la otra licenciatura, puedo inscribirme ya en las bolsas de educación, sin oposición", señala la joven, que compatibiliza los estudios con un trabajo parcial en el que coincide con una compañera licenciada en Derecho que también estudia otro primer ciclo para acceder a la bolsa de profesora de religión.

C. O. también es de las que ha decidido volver a su universidad de origen, la Politécnica de Valencia. Tras haber estudiado arquitectura técnica y trabajar en obra civil durante más de 10 años, se ha quedado en paro y viaja dos días a la semana desde Albacete, donde reside con su familia, para obtener el proyecto final de carrera y de paso convalidar el nuevo grado en edificación. "Siempre había querido acabar la carrera, pero como tenía trabajo no me urgía. Ahora la clase está llena de casos como el mío", afirma esta estudiante de 40 años. Para ella "el sacrificio" merece la pena y no ha dudado volver a su universidad porque le proporcionaba más facilidades de cara a las convalidaciones.

También en esta universidad se encuentra David Lauri. Con la situación económica que se avecinaba, decidió priorizar la formación y continuar con un máster como puente al doctorado, antes que aceptar un contrato tras acabar una beca de formación. El número de estudiantes en los posgrados de la Politécnica de València se ha duplicado en los tres últimos años.

En Alicante Mar Gómez se ha enrolado de nuevo en la universidad porque con el primer ciclo de Empresariales, la inminente entrada en vigor de los grados, se le cerraban las puertas a los segundos ciclos. Y aunque las circunstancias personales no son las más idóneas, tiene dos niños pequeños, ha decidido volver a hincar los codos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de marzo de 2010

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