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La censura del PP provoca la dimisión del director del Muvim

"Nunca he visto ni vivido torpeza mayor... jamás", asegura Romà de la Calle

La decisión del PP de negar la realidad censurando el resumen que los fotoperiodistas valencianos habían preparado del año 2009 en la exposición Fragments d'un any se saldó ayer con la dimisión del director del Museu Valencià de la Il·lustraciò i la Modernitat (Muvim), Romà de la Calle, que mostró su rechazo al veto institucional del PP a 10 fotografías promovido desde la Diputación de Valencia, titular de la sala. El viernes pasado, la Diputación ordenó descolgar las imágenes del caso Gürtel que molestaban a los populares. Entre ellas figuraban, entre otras en apariencia más inocua, varias del presidente Francisco Camps tras declarar en la sede del Tribunal Superior de Justicia en Valencia o la de la desolación de Ricardo Costa tras dejar su cargo de secretario general del PP.

Barberá: "Cuando uno se compromete hay que mantener la exposición"

Miguel Bosé compara la censura de las fotos con la represión en Cuba

El personal del museo apoya a De la Calle y le exculpa de la polémica

Desde la Diputación, Enguix agradece al gestor su labor y la "fórmula Muvim"

De la Calle muestra su preocupación por el futuro de su equipo y el museo

Una decisión unilateral que no ha tenido respaldo desde otras instancias gobernadas por los populares, que incluso se han desmarcado. Ayer, la alcaldesa Rita Barberá defendió la libertad de expresión con un mensaje claro: "Cuando uno se compromete con una exposición, hay que mantener la exposición". El presidente del PP valenciano, Antonio Clemente, se negó a hacer declaraciones y alegó que es la Diputación quien debe darlas.

"Nunca he visto ni he vivido torpeza mayor... jamás", declaró De la Calle, ayer a las nueve de la mañana y con voz entrecortada por la emoción, durante la inauguración de las jornadas internacionales sobre Estética de la memoria en el Muvim. En su última comparencia en el museo consagrado a las ideas y que coge nombre del movimiento surgido hace 300 años para combatir la superstición y la tiranía, De la Calle lamentó que las paredes de la sala del piso superior del museo estuviesen desnudas, anunció que había presentado su renuncia al diputado provincial responsable de Cultura, Salvador Enguix, y se quejó de que la Diputación hubiese afirmado el pasado viernes que la decisión se consensuó con la dirección del museo. Ya aquel día De la Calle aseguró que esa decisión nunca habría sido una iniciativa de la institución. "Cada uno ve los fantasmas que ve en su cabeza; si no querían que las imágenes se vieran, se han visto más que nunca", explicó el ya ex director.Y efectivamente, si en los dos años anteriores en los que la exposición de la Uniò se celebraba en el Muvim (muestra que cumplía este año su séptima convocatoria) la cita pasaba desapercibida fuera de la Comunidad Valenciana, estos días la palabra censura asociada a la Diputación de Valencia y al Muvim ha llenado las portadas de los grandes diarios de tirada nacional. "Ha sido armarla sin necesidad alguna", explicó ayer De la Calle, "es de una gran torpeza y falta de prudencia; negando la realidad se enfatiza, es querer apagar una colilla con un torpedo".

En su intervención de ayer en el museo, en el que se vio arropado por numerosos trabajadores de la institución, muchos de ellos compungidos y entre lágrimas, el ahora ex director hizo referencia al diputado de Economía y Hacienda, Máximo Caturla, como instigador de la censura, puesto que fue él el que mostró su indignación el jueves durante la inauguración: "Fui testigo del desmadre de Mínimo Caturla, perdón de Máximo. No puede entenderse que un grupo de imágenes que reflejan con sobriedad situaciones reales sean respondidas así". Aunque el resumen de 2009 ciertamente quedaría cojo si no hubiera alguna imagen que reflejara el caso Gürtel, que ha llenado los diarios de fotos.

Ayer fue la primera vez que De la Calle explicaba la sucesión de hechos. Y contó que el diputado de Economía nunca había ido al museo. "¿Azar o cálculo?", se pregunta. El jueves, Caturla, "enervado, apelaba al diputado de Cultura, me apelaba a mí, a la Unió de Periodistes para pedir explicaciones de por qué estaban aquellas fotos aquí". Entonces le explicó que era un convenio de la época del entonces consejero Esteban González Pons, que nunca había habido ningún problema y que las fotos de otros años eran "mucho más duras y críticas". ¿Quizá es que este año es más duro para el PP? "Precisamente es en los años más duros", argumenta De la Calle, "cuando la prudencia y la tolerancia han de estar a la altura de las circunstancias para no empeorar las cosas. Incluso con ese pragmatismo de no empeorar".

También contó que la mañana del viernes esperó en vano que Enguix, que dio la orden de retirar 10 imágenes, subiera a la sala para ver la incoherencia de la pared sin las fotos censuradas. "Estuvo aquí sentado en el despacho pero no se atrevió a subir", añade.

A De la Calle, catedrático en la Universitat de València, además de presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, le duele especialmente que se vinculara la censura con su nombre y con el del Muvim. "Los dos golpes más fuertes", explica, "han sido la censura a la libertad de expresión y deformar la realidad: meterme a mí en el saco de tomar la decisión, a santo de qué. Jamás hubiera tomado esa decisión, por prudencia, por tolerancia y porque era peor el remedio que la enfermedad".

Por otro lado, el ex director quiere subrayar "la gran sorpresa" que habrá causado lo reflejado en la prensa en todos los museos que mantienen relaciones con la institución. "También me ha obligado a dar este paso el aclarar la situación", argumenta, "creo que solo dando este paso queda claro que el Muvim no ha tomado esta decisión, no ha estado dentro de este juego".

Por último, De la Calle muestra su preocupación ante la posibilidad de que la Diputación lamine a su equipo. "No quiero pensarlo aunque lo temo, porque sería de nuevo otra imprudencia, otra temeridad, otra falta de tolerancia, sería peor el remedio que la enfermedad".

Tras conocer la dimisión, el presidente de la Uniò de Periodistes, Joaquim Clemente, mostró su solidaridad con los trabajadores del Muvim y en especial con De la Calle. "Porque durante los años que hemos trabajado con él se ha portado de manera muy profesional tanto con la organización como con los socios de la Unió que han expuesto en el Muvim".

"Queremos mostrar nuestra indignación", añadió Clemente, "porque los responsables reales de la censura, que son el presidente de la Diputación, Alfons Rus, el diputado de Cultura, Salvador Enguix, y el de Hacienda, Máximo Caturla, continúan en sus despachos y con sus coches oficiales. Es una campaña de acoso, no solo a la Unió sino también a la dirección del museo".

Mientras, desde la Diputación, Enguix se limitó a agradecer en un escueto comunicado a De la Calle su trabajo durante estos años en el museo. En concreto alaba la "fórmula Muvim" que De la Calle siempre ha definido como "ni una exposición sin reflexión".Las reacciones a la dimisión no se hicieron esperar, sobre todo las de políticos, pero también de otros sectores. El cantante Miguel Bosé, preguntado por la represión en Cuba, citó en declaraciones a Efe la censura en el Muvim como otro caso de represión.

Y la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) mostró su "apoyo total a la labor conceptual y gestión pública" del ahora ex director. AVCA, que ha convocado una concentración para hoy a mediodía en el Muvim, manifestó que ante "actitudes censoras" la cultura "no debe callar".

Los trabajadores del museo emitieron otro comunicado dando apoyo a De la Calle, alabando su trabajo y exculpándole de toda responsabilidad en la censura.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de marzo de 2010