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"España se hunde en las tinieblas"

Aminetu Haidar reaparece en público en Granada para arremeter contra el encuentro UE-Marruecos y denunciar la violación de derechos humanos

A los dos meses y medio reapareció. La activista saharaui Aminetu Haidar rompió ayer su cuasi silencio desde finales de diciembre para arremeter contra la primera cumbre que la Unión Europea y Marruecos que acabó ayer en Granada.

Supone, dijo, "la negación de los derechos" del pueblo saharaui. "España se hunde hoy en las tinieblas de antaño", añadió, aludiendo al año 1975 en que entregó el Sáhara a Marruecos.

Vestida con una malfa (atuendo saharaui) naranja y aparentemente en buena forma tras una huelga de hambre de más de un mes en Lanzarote, Haidar dio por terminada ayer su etapa de recuperación en Madrid y Sevilla. Irrumpió bajo los aplausos en el anfiteatro atestado de la Facultad de Ciencias de Granada. Unas 150 personas no pudieron acceder al hemiciclo por falta de espacio.

"La cumbre niega los sufrimientos de los saharauis y 'blanquea' a Rabat"

Sus primeras palabras en árabe, interrumpidas por los eslóganes coreados por la asistencia ("¡Sáhara libre!", "¡Marruecos culpable, España responsable!"), fueron para agradecer las numerosas muestras de solidaridad que recibió durante su protesta en Lanzarote, pero Haidar no tardó en arremeter contra la Unión Europea y España.

En el palacio de Carlos V, no muy lejos del recinto en el que habló la activista, Marruecos y la UE, que preside actualmente España, celebraban una primera cumbre para rellenar de contenido esa relación privilegiada, llamada Estatuto Avanzado, otorgada a Rabat a finales de 2008. Ningún otro país de la orilla sur del Mediterráneo recibe un trato tan exquisito por parte de los Veintisiete.

"Antes de entrar a valorar lo que Marruecos puede aportar para ese Estatuto Avanzado sería preferible volver la mirada hacia los presos poniendo por delante el aspecto humanitario", afirmó tras subrayar que decenas de saharauis están encarcelados por ser independentistas. También denunció el "retroceso" de las libertades en Marruecos y mencionó a varios periodistas que no pueden ejercer su oficio.

La cumbre, según Haidar, "niega los sufrimientos de los saharauis". "La cumbre sólo sirve para impulsar la operación de blanqueamiento de la historia sangrienta del Reino de Marruecos". Cayo Lara, el coordinador de Izquierda Unida, repitió después en la calle la misma idea: "La cumbre consolida la mayor violación de los derechos humanos que se puede hacer a un pueblo".

Haidar, Lara y unas 3.000 personas -10.000, según los organizadores- se echaron después a la calle para, bajo una intensa lluvia, expresar a gritos su rechazo al famoso Estatuto. Sólo se produjo un incidente durante el recorrido, cuando un joven saharaui se subió a la estatua de Colón e Isabel la Católica para colocar una bandera del Polisario. La policía le retuvo al bajarse y algunos manifestantes se enzarzaron brevemente con los antidisturbios.

Por la calzada se cruzaron con los agricultores convocados por COAG, ASAJA y UPA, que denunciaron el acuerdo de comercialización de productos agrícolas marroquíes, aún no ratificado.

Con quienes no se toparon fue con los llamados "unionistas", que preconizan la unión del Sáhara con Marruecos, que también acudieron a Granada y se concentraron, ayer por la tarde, ante el Palacio de Congresos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de marzo de 2010