Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La UE pide a Marruecos más respeto a los derechos humanos en el Sáhara

El presidente del Consejo Europeo traslada "una señal clara e inequívoca a Rabat"

La UE pidió ayer a Marruecos, por boca del presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, "mejoras en la situación de los derechos humanos" en el Sáhara y, en particular, "en la situación de sus defensores", una alusión velada a Aminetu Haidar y otros activistas saharauis perseguidos por Rabat. Fue una "señal clara e inequívoca", según dijo el propio Van Rompuy en la rueda de prensa conjunta con el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el primer ministro marroquí, Abbas El Fassi, al término de la primera cumbre entre la Unión Europea y Marruecos, celebrada en Granada.

Rompuy, que llevó la voz cantante en la delegación europea, expresó el apoyo de la Unión a los esfuerzos de la ONU por llegar a una "solución política justa, duradera y mutuamente aceptable" para la ex colonia española y aseguró que la UE seguirá trabajando en los "aspectos humanitarios" del conflicto. No quiso pronunciarse, sin embargo, sobre la posibilidad de que la misión de Naciones Unidas para el Sáhara (MINURSO) asuma entre sus funciones la vigilancia del respeto a los derechos humanos.

Mohamed VI solicita a la Unión Europea apoyo para su oferta autonómica

Mohamed VI, que rehusó acudir a Granada, irrumpió sin embargo en los debates a través de un discurso leído por su primer ministro. El rey marroquí pidió a la UE que apoye su propuesta para resolver el "artificial contencioso" del Sáhara mediante "una amplia autonomía". El Fassi responsabilizó a Argelia de prolongar el conflicto y de preferir "que no haya ni guerra ni paz", mientras que su ministro de Asuntos Exteriores, Tayeb Fassi Firi, acusó a Haidar de no ser una defensora de los derechos humanos, ya que tiene su "propia agenda política". La declaración final de la cumbre, laboriosamente acordada entre las dos partes, se limita a apoyar una solución pactada en el marco de la ONU, aunque evita mencionar el derecho a la autodeterminación.

Rompuy expresó también el "muy fuerte interés" de la UE por "ver avances en el respeto a las libertades fundamentales y los derechos humanos" en Marruecos, convertido en socio privilegiado de la Unión Europea a través de un Estatuto Avanzado que aún debe llenarse de contenido. El primer ministro marroquí admitió la existencia de violaciones de los derechos humanos en su país, pero aseguró que se trata de "casos aislados" y que se castiga a sus responsables. En la declaración final se insta a Marruecos a aplicar las recomendaciones de la Instancia de Equidad y Reconciliación (IER), la comisión de la verdad que investigó la represión bajo el reinado de Hassan II, padre del actual rey.

Frente a las preocupaciones europeas por el Sáhara o los derechos humanos, los marroquíes se quejaron del retraso en la aplicación del nuevo acuerdo agrícola, alcanzado en diciembre. El propio Mohamed VI pidió "una puesta en marcha rápida y efectiva de este acuerdo", que levanta restricciones a la entrada de hortalizas marroquíes en el mercado europeo, pero Barroso tuvo que recordar que, tras la entrada en vigor del tratado de Lisboa, su ratificación depende del Parlamento Europeo. Zapatero se mostró satisfecho con el apoyo marroquí a la Unión por el Mediterráneo (UPM), cuya cumbre está prevista para junio en Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de marzo de 2010