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La huelga de RTVE obliga a emitir programas enlatados

Los trabajadores exigen el aumento de la producción propia

Cuando aún no ha cumplido cuatro meses en el cargo, los sindicatos de RTVE le han montado la primera huelga a Alberto Oliart. Pese a los esfuerzos desplegados, el presidente de la corporación estatal no ha podido frenar el paro. Los sindicatos, que reclaman el recorte de la externalización y el aumento de la producción propia, cifraron el seguimiento en un 90%, mientras que la dirección situó la participación al 51%. En algunos centros territoriales, como el de Cataluña, el comité de huelga subió el porcentaje al 98%, ya que el Gobierno no estableció servicios mínimos de programas informativos en Sant Cugat (Barcelona).

El de ayer ha sido el primer gran paro en RTVE desde 2006, cuando la televisión pública fue a la huelga en protesta por la reconversión diseñada por el Ejecutivo que acabaría con la jubilación anticipada de más de 4.000 trabajadores y un plan para recortar la actividad de los centros territoriales. Ahora, protestan por "la invasión de productoras privadas".

La empresa cifra el seguimiento en el 51%. Los sindicatos lo sitúan en el 90%

El partido Francia-España se retransmitió sin incidencias

La jornada de paro obligó a TVE a alterar su programación desde primera hora de la mañana. Los informativos, preservados por los servicios mínimos, fueron de menor duración. Para cubrir la parrilla, TVE echó mano de películas de Manolo Escobar y Paco Martínez Soria, espacios grabados o repeticiones.

El fútbol pudo más que la huelga. Durante todo el día la incógnita era si se retransmitiría en amistoso entre Francia y España, que se disputaba en París a partir de las 21.00. El encuentro comenzó finalmente sin incidencias. Algunos representantes sindicales, que en principio planeaban llevar la pantalla a negro, eran conscientes del rechazo que generaría entre los aficionados privarles del partido. TVE tampoco las tenía todas consigo, aunque jugaba con la baza de que la señal se producía en París. "Es un partido importante e irrepetible", afirmaba.

A la hora de calificar el Francia-España de ayer, los sindicatos consideran que no se trataba de un partido de interés general. Argumentan que su cobertura no estaba prevista en el real decreto dictado por Hacienda el 12 de febrero que establecía los servicios mínimos en TVE, RNE y medios interactivos. Pero el catálogo de acontecimientos deportivos de interés general de esta temporada incluye los partidos de la selección absoluta en "competiciones oficiales y partidos amistosos de carácter internacional".

En 2006 el paro de 24 horas también coincidió con fútbol: el Barça-Benfica. En aquella ocasión tuvo que intervenir el Tribunal Supremo para autorizar el encuentro de Champions, catalogado como acontecimiento de interés general. El decreto considera "servicios esenciales" la producción y emisión/retransmisión de los programas informativos, limitando los contenidos a "noticias o informaciones que sean de actualidad y tengan la inmediatez necesaria para garantizar el cumplimiento del derecho a la información".

Los sindicatos protestaron porque formatos como Corazón (TVE-1) o Afectos en la noche (Radio 1) fueron "grabados de tapadillo vulnerando el derecho a la huelga". La presentadora de este espacio, Silvia Tarragona, denunció ayer haber sufrido trato "vejatorio" al llegar a las instalaciones de RNE. "La dirección ha vulnerado el derecho a la huelga en RNE ordenando grabaciones y documentos sonoros en programas que habitualmente se producen en directo", se quejó CC OO. Otros programas televisivos que también salen al aire en directo (Los desayunos de TVE, La mañana, España directo) fueron sustituidos en la parrilla sin más incidentes.

Los sindicatos reivindican la plena ocupación de la plantilla, un recorte en el número de cargos directivos y la recuperación de la producción propia. Estiman que la externalización de contenidos y servicios está provocando una desviación de su trabajo hacia las productoras, y reclaman un plan de producción propia que incluya la recuperación de los contenidos de servicio público y en las franjas horarias de máxima audiencia. Piden también la creación de una "mesa paritaria" para que los trabajadores puedan intervenir en el proceso productivo. La dirección subraya que ha mantenido abierto el diálogo en todo momento.

"Estamos de brazos cruzados"

Prácticamente todos los programas que alimentan la parrilla de TVE en el horario de máxima audiencia corren a cargo de productoras privadas. Series de ficción (Cuéntame, La señora, Herederos, Águila roja) y formatos de entretenimiento recientes (La hora de José Mota, Hijos de Babel, Identity) se elaboran fuera de la fábrica de la televisión pública. Incluso programas que rozan el terreno noticioso (España directo o La mañana) tienen participación de productoras externas.

Determinar el porcentaje de horas que se producen dentro y fuera de la casa no es fácil. RTVE no tenía ayer disponibles esos datos, y tampoco la auditoría de la Intervención Delegada de Hacienda en RTVE arrojaba demasiada luz. Según los datos de este organismo, el 71,5% de las horas emitidas en 2008 por La 1 y La 2 juntas han sido de producción interna (el mandato marco establecía que debería ser al menos un 60%). En esa categoría entran también el 63,5% de las horas de los canales temáticos (el mínimo fijado era del 20%).

Pero Hacienda no las tenía todas consigo. Dejaba claro que para elaborar esa estadística se había entendido por producción interna "toda aquella en la que se haya consumido o asignado recursos propios cualquiera que sea la proporción".

Hacienda se queja de que la falta de documentación le impide determinar si la utilización de recursos esternos viene motivada siempre por la indisponibilidad de los propios. Los trabajadores lo tienen más claro. "Estamos con los brazos cruzados mientras el trabajo se realiza fuera", asegura un técnico de TVE. La empresa mantiene que es necesario establecer un nuevo convenio colectivo para flexibilizar las tareas y los horarios de la plantilla. El objetivo es "lograr el pleno desarrollo de la producción interna y la mejora de la eficiencia en la gestión de los recursos humanos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de marzo de 2010

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