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sábado, 27 de febrero de 2010

A Nosa Terra publica un diccionario sobre el surrealismo

D. SALGADO Santiago 27 FEB 2010

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En más de 200 entradas, almacenadas en el doble de páginas, recoge el crítico y traductor Xesús González Gómez (A Rúa, 1950) las vicisitudes del movimiento surrealista. Lo hace bajo el título Dicionario de surrealismo e de surrealistas, editado por A Nosa Terra con ayuda de la Fundación Granell y presentado ayer en Santiago. "El título original era Dicionario persoal do surrealismo", explica el autor, "y resume bien lo que es el libro; mi editor no lo aceptó".

Hace años que González Gómez se apasionó por la corriente artística central de la modernidad del XX. "Fue gracias a una antología de poesía de la biblioteca de Basilio Losada", recuerda, "que me cambió a los 18 años la manera de ler. Entonces dejé la poesía". La apertura radical a la irracionalidad o la toma en consideración de la subjetividad sin concesiones cruzada con un subversivo programa político, inaugurado en 1924, se materializó en obras para González Gómez fundamentales como Nadja, de André Breton, El campesino de París, de Louis Aragon, o "todo Benjamin Peret".

El diccionario estructura su teoría a través de "entradas temáticas: revuelta, comunidad o política". Abarca desde la fundación manifestaria de los años 20 hasta el activismo de los actuales grupos surrealistas de Madrid, Praga o Chicago. Y no evita la conflictiva relación de la tropa bretoniana con el comunismo. Para Galicia, dos menciones: "Sólo hubo un surrealista, Granell. Y en el diccionario hay una entrada sobre el país, para decir que no hubo surrealismo".

 
 

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