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El mercadeo al nombrar a la cúpula judicial abre una crisis en el Consejo

Dimite un vocal de la Comisión de Calificación, que exige que se releve al resto

Los tejemanejes y el cambio de cromos en los nombramientos de la cúpula de la judicatura entre los sectores progresistas y conservadores del Consejo General del Poder Judicial han provocado una crisis sin precedentes en el órgano de Gobierno de los jueces. El caso ha llegado al punto de que un vocal, José Manuel Gómez Benítez, ha presentado formalmente su dimisión como miembro de la Comisión de Calificación -la que tiene como misión evaluar a los candidatos a los cargos judiciales- por su "desacuerdo con el sistema de nombramientos" y la "devaluación de la función" de la citada comisión, "impuesta por algunos vocales ajenos a la misma procedentes de las dos asociaciones más representadas en el Consejo".

Fuentes del órgano han señalado que los vocales Manuel Almenar, miembro de la conservadora y mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura (APM), y Margarita Robles, de la progresista Jueces para la Democracia (JpD), pactan entre ellos los candidatos que les interesan y luego los imponen a la Comisión de Calificación para que respalden sus acuerdos. En caso de que la comisión no avale a su candidato, recurren a una argucia legal que les permite ningunearla: lo presentan directamente al Pleno, con lo que se añade a la terna surgida de la comisión pero sin haber pasado por su filtro.

Aunque se han producido varias designaciones por ese procedimiento desde que lleva en funcionamiento este Consejo, la gota que ha colmado el vaso, según fuentes del órgano de Gobierno de los jueces, ha sido el nombramiento de Rafael Gimeno-Bayón para la Sala de lo Civil del Supremo por el turno de juristas de reconocido prestigio.

La comisión había elegido una terna integrada por tres catedráticos de Derecho Civil, dos de ellos con más de 20 años en la cátedra, Carlos Lasarte, Juan Roca Guillamón, y otro que acumula 13, Mariano Yzquierdo Tolsada, descartando a Gimeno-Bayón, que no es doctor ni profesor titular ni catedrático, y sólo lleva seis años y tres meses en el ejercicio de la abogacía. Los otros tres se ajustaban mucho mejor al perfil de jurista de reconocido prestigio exigido para el puesto.

'Cambio de cromos'

Gimeno-Bayón no cumplía con los requisitos, según las citadas fuentes, aunque ostenta otros méritos. Es juez en excedencia, perteneció a JpD en su momento y estuvo en la Sección 15 de la Audiencia Provincial de Barcelona, donde fue compañero y amigo de Margarita Robles. El candidato fue propuesto directamente al pleno y elegido, quedando burlada la comisión.

Además, los nombramientos para los altos cargos judiciales realizados por el Consejo desde su toma de posesión reflejan un evidente cambio de cromos. La APM ha copado 27 de los nombramientos realizados hasta ahora; JpD, la tercera en número de afiliados, ha conseguido 18 de las designaciones; mientras que Francisco de Vitoria, moderada y segunda en número de asociados, ha obtenido cinco. El muy conservador Foro Judicial Independiente sólo consiguió uno.

Los no asociados, que suponen el 51% de la carrera judicial han obtenido nueve puestos, pero ninguno en el Tribunal Supremo, o para las presidencias de Tribunales Superiores de Justicia, Audiencia Nacional o Audiencias Provinciales. Únicamente han accedido a presidencias de las salas de lo Contencioso-administrativo o de lo Social de los Tribunales Superiores y, en ocasiones, porque era el único candidato que se presentaba para el puesto.

Ahora, José Manuel Gómez Benítez ha presentado su dimisión para la comisión y ha exigido el relevo de los otros cuatro consejeros que la integran junto a él, por entender que, de acuerdo con el artículo 134 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, el Pleno de ese organismo tiene el mandato legal de "designar anualmente los componentes de la Comisión de Calificación". La crisis está servida.

"No quiero ser la lavadora"

José Manuel Gómez Benítez, catedrático de Derecho Penal y elegido a propuesta del PSOE para vocal del Consejo General del Poder Judicial, declaró ayer a este periódico cuando se le preguntó por su dimisión de la Comisión de Calificación del CGPJ: "No quiero ser la lavadora del Consejo" [en materia de nombramientos].

Gómez Benítez, que antes de acceder al órgano de Gobierno de los jueces fue abogado del juez Baltasar Garzón, confirmó a este diario que había presentado su renuncia a la comisión porque no quiere avalar los mercadeos de los nombramientos. "Algo tiene que cambiar para que los puestos de la cúpula de la carrera judicial sean copados por los más aptos y los que más méritos tengan", afirmó.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de febrero de 2010

Fe de errores
Por un error en las actas consultadas por EL PAÍS, en esta información se aseguraba que en la terna propuesta por la Comisión de Calificación se encontraba Rafael Izquierdo Tolsada, cuando se trataba de Mariano Yzquierdo Tolsada.

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