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Chacón justifica la duplicación de las tropas por el "cambio de rumbo" de EE UU en Afganistán

La ministra admite que la operación se desarrolla en un "escenario de guerra"

El Gobierno se anticipó ayer a desactivar las críticas del PP a la participación de las tropas españolas en Afganistán; consciente de que dicho partido -aunque apoya la operación de la OTAN- no pierde ocasión de utilizarla para desgastarle. Primero fue José Luis Rodríguez Zapatero quien, en respuesta al líder de la oposición, Mariano Rajoy, anunció que comparecerá en el pleno del Congreso para un debate monográfico sobre este conflicto, lo que sucede desde 2004. "Señor Rajoy, voy a satisfacer su petición y a comparecer en esta Cámara para hablar de Afganistán", le dijo Zapatero.

El PP llevaba meses intentando, sin éxito, que el presidente se sometiera a un debate y acusándole de no dar la cara en el Parlamento. "¡Así me gusta!", se escuchó comentar al presidente del Congreso y ex ministro de Defensa, José Bono, tras el anuncio.

Zapatero acepta, a petición de Rajoy, debatir en el pleno sobre el conflicto

Luego fue la ministra de Defensa, Carme Chacón, quien intentó zanjar el debate terminológico, al afirmar que la misión de Afganistán "se está desarrollando en un escenario altamente arriesgado de conflicto y guerra". Chacón no dijo que las tropas españolas "estén en guerra", como le reclama el PP, pero sólo le faltó un paso, similar al que ha dado desde que, en otoño, dijo que las misiones de imposición de la paz (en general y no sólo la de Afganistán) se desarrollan "en escenarios de devastación, de violencia y de guerra".

Para cerrar el último flanco, la ministra anunció que en marzo, cuando se incorpore el próximo relevo, "no habrá ni un solo BMR [Blindado Medio de Ruedas] en Afganistán", pues estos vehículos serán sustituidos por 34 Lince y 62 RG-31, "los blindados con mayor protección antiminas que hay en el mercado". Pese a ello, advirtió, "nadie puede garantizar la seguridad de las tropas al cien por cien".

Eso sí, en respuesta al diputado del PP Arsenio Fernández de Mesa -quien le pidió que "ningún soldado vuelva a subirse en un BMR"-, agregó que el Ejecutivo de Zapatero "está dando la vuelta a una decisión errónea del Gobierno de Aznar, que fue prolongar la vida útil de estos blindados, que ya entonces tenían 30 años de antigüedad".

En un BMR viajaba precisamente John Felipe Romero Meneses, el soldado colombiano del Ejército español que perdió la vida el pasado día 1 al explotar un artefacto, del tipo "plato de presión", que contenía alrededor de 12 kilos de explosivo.

Para justificar el hecho de que España duplique en un año su contingente permanente en Afganistán -de 780 el verano pasado a 1.551 el próximo-, Chacón apeló al "cambio de rumbo" de la operación "tras la llegada de la nueva Administración de Obama". Los principios de la nueva estrategia -limitar daños a civiles, impulsar la reconstrucción, acelerar la transferencia de responsabilidad a las autoridades locales y buscar la cooperación de países vecinos- responderían, según la ministra, a las demandas españolas. "Por esa razón", alegó, "no puede resultar extraño que España haya apoyado los esfuerzos para aprobarla y ponerla en marcha".

Entre otras medidas, confirmó que se ha levantado, a petición del mando de la OTAN, las restricciones para que los helicópteros españoles de transporte y evacuación médica puedan ser utilizados fuera de su zona.

Según lo previsto, la Comisión de Defensa del Congreso aprobó -con la oposición de IU-Iniciativa per Catalunya- el envío de otros 511 militares y 40 guardias civiles, lo que supondrá 100 millones anuales y elevará a 500 el coste de la misión en 2010.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de febrero de 2010