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Obama acelera el despliegue de las defensas antimisiles en el golfo Pérsico

Cuatro países de la zona albergarán baterías Patriot apuntando hacia Irán

La Administración de Barack Obama está acelerando el despliegue en el golfo Pérsico de nuevas defensas contra posibles ataques de misiles iraníes, estacionando más navíos frente a las costas iraníes y sistemas antimisiles en al menos cuatro países (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Qatar) de la zona, según informan funcionarios gubernamentales y oficiales de las Fuerzas Armadas.

El despliegue llega en un momento crítico de las relaciones de la Casa Blanca con Irán. Tras meses de infructuosas negociaciones diplomáticas, la Administración está intentando lograr un amplio consenso internacional para imponer nuevas sanciones contra el régimen de Teherán y su programa nuclear oculto con fines militares.

Barcos dotados de interceptores patrullan la zona constantemente

Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein recibirán los Patriot

Obama recalcó este giro estratégico en su discurso del Estado de la Unión del pasado miércoles, advirtiendo a Irán de las "consecuencias" que le esperan si continúa desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que exigen un freno a la producción de combustible nuclear. La secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, comentó públicamente el viernes que la oposición china a las sanciones es una decisión insostenible.

El anuncio del despliegue de las nuevas defensas antimisiles -incluida una infrecuente disertación pública acerca de ellas del general David Petraeus, jefe del Comando Central de las Fuerzas Armadas de EE UU- parece ser parte de un esfuerzo coordinado de la Casa Blanca para elevar la presión sobre Irán.

El despliegue está también concebido para contrarrestar la impresión de que Irán esté convirtiéndose en la más poderosa fuerza militar de la zona. Además, la Casa Blanca intenta demostrar a Israel que no hay ninguna necesidad inmediata de golpear militarmente las instalaciones nucleares y de misiles iraníes.

El general Petraeus dijo que la mayor rapidez del despliegue -que empezó cuando estaba en el poder George W. Bush- incluye "ocho baterías de misiles Patriot, dos en cada uno de los cuatro países". Los Patriot son capaces de interceptar misiles ofensivos de corto alcance.

Petraeus también indicó que Estados Unidos ya ha activado un patrullaje ininterrumpido del golfo Pérsico con navíos de la generación Aegis, equipados con radares y sistemas interceptores capaces de neutralizar misiles de medio alcance. Estos sistemas serían incapaces de interceptar misiles de largo alcance Shahab-3, pero los servicios de espionaje creen que Irán está todavía a años de distancia para lograr colocar una cabeza nuclear en esos misiles.

Irán mantiene que no está intentando dotarse de armas nucleares y que su programa atómico está destinado exclusivamente a fines de producción de energía.

Un alto funcionario de la Administración, que habló bajo condición de mantener el anonimato, indicó que el despliegue tiene varios objetivos. "El primero es tener un efecto de disuasión sobre los iraníes; el segundo es dar garantías a los países árabes, para que no sientan que tienen que perseguir armas nucleares ellos también. También existe la intención de calmar a los israelíes".

Varios países del Golfo están reforzando por su cuenta sus estructuras y arsenales militares. Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos han comprado más de 10.000 millones de euros de armamento a empresas estadounidenses solo en los últimos dos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de febrero de 2010