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La violencia racial estalla en los campos mafiosos de Calabria

Una agresión de vecinos a inmigrantes provoca disturbios que dejan 37 heridos

Una agresión perpetrada por dos italianos que hirieron con una pistola de aire comprimido a dos inmigrantes africanos el jueves al caer de la tarde ha causado un grave estallido de violencia racial en Rosarno (Calabria), en el sur de Italia. Centenares de inmigrantes africanos, jóvenes temporeros contratados por los agricultores locales, reaccionaron al ataque marchando por las calles, volteando coches, quemando contenedores de basura y atacando con palos y piedras a algunos vehículos. Al menos 37 personas (19 inmigrantes y 18 policías) resultaron heridas en los desordenes y por las nuevas agresiones de bandas de vecinos. Dos inmigrantes resultaron ayer heridos de bala, cinco atropellados y dos apaleados a manos de residentes de la zona. Estos últimos estaban anoche hospitalizados en estado grave.

Dos africanos, hospitalizados en estado grave tras ser apaleados

El presidente de la República, Giorgio Napolitano, pidió ayer con firmeza que cesara la violencia. El ministro del Interior, Roberto Maroni, había declarado anteriormente que "Italia ha sido demasiado tolerante con la inmigración clandestina en los últimos años". "En Rosarno", ha explicado, "se vive una situación difícil como en otros sitios, porque en todos estos años se ha tolerado, sin hacer nada eficaz, una inmigración clandestina que ha alimentado por una parte la criminalidad y por otra ha generado una situación de fuerte degradación".

La rica zona agrícola de la Piana (llanura) de Rosarno está dominada por empresas vinculadas a la 'Ndrangheta, la poderosa mafia local. Los cerca de 3.000 trabajadores que se calcula están ahora en la región viven en condiciones inhumanas, en silos o fábricas abandonadas, sin baños ni camas, y son reclutados por los capataces de las 'ndrine, las bandas mafiosas que poseen la tierra.

Los caporales locales eligen a los trabajadores más fuertes al amanecer, como si fuera un mercado de ganado, según contaba ayer La Repubblica. El jornal es de 20 euros diarios, y la jornada dura entre 12 y 14 horas. Los elegidos deben además pagar un pizzo (comisión) de cinco euros a quienes les reclutan. Los temporeros proceden, en su mayor parte, de África Central y del Magreb.

Hace dos años, ya se produjeron incidentes similares en Rosarno, y poco después, en Castelvolturno (Campania), cuando grupos de inmigrantes se enfrentaron a la Camorra tras el asesinato a tiros de varios compañeros.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de enero de 2010