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Gobierno y PP ven posible un pacto que dé estabilidad a la educación

Gabilondo presentará dentro de dos meses las propuestas concretas consensuadas

Un pacto "con horizonte de generaciones y no simplemente de elecciones. Los pactos no pueden venir marcados por simple interés electoral". Es lo que quiere el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, según dijo ayer al explicar públicamente que el Gobierno ve "viable" un Pacto de Estado social y político por la educación. También el PP es optimista: "Hoy por hoy es posible", manifestó la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

Este Pacto de Estado es un empeño personal de Zapatero, tal y como recordó ayer Gabilondo: "En atención a la demanda social, el presidente del Gobierno me hizo el encargo y el mandato de trabajar para lograr este pacto". El ministro se comprometió a finales del pasado septiembre a anunciar antes de que acabara el año si el pacto era viable para ver si merecía la pena seguir trabajando por él. Éste es uno de los tres grandes acuerdos que el Ejecutivo se ha propuesto lograr en esta legislatura. Los otros tienen que ver con la presidencia de la UE y la energía.

Los populares quieren una reforma amplia, de carácter más ideológico

El PP, por su parte, ha argumentado que es "posible" llegar a un pacto, especialmente, en tres cuestiones, según especificó De Cospedal: "La elaboración de un diagnóstico sobre el sistema actual, la creación de un sistema nacional que establezca un currículum que se aplique con carácter nacional y la apuesta por la calidad y que reconozca a los docentes como autoridad pública".

Sin pacto político, no servirá de mucho el pacto social. Aunque el Ejecutivo no quiere abordar los temas ideológicos, que tanta confrontación han causado, como la vertebración de España en la que se empeña el PP, éste sigue empeñado en incluirlos en el pacto. Ayer recordó De Cospedal: "El cambio de modelo educativo tiene que asentarse en la libertad de enseñanza y un currículo nacional de mínimos". También resaltó "la mejora de la calidad del sistema y el reconocimiento de la labor fundamental del profesorado".

Ambos partidos han alabado la voluntad de diálogo de ambas partes en este tema y Gabilondo ha argumentado que hay cinco razones para ser optimistas, que se resumen en: la "enorme demanda social" de que haya consensos, se mejore y se dé estabilidad a la educación; la confianza manifestada por las comunidades autónomas en que se puede lograr; la de las organizaciones de la comunidad educativa; la de los grupos políticos con representación parlamentaria, y la "voluntad de trabajo conjunto y disponibilidad" del PP para alcanzarlo.

Aún así, De Cospedal ha advertido que, aunque en estos momentos parece que se puede lograr, "habrá que esperar a ver cómo se plasma" para constatar que no acaba en un "pacto frustrado".

Precisamente en los contenidos concretos es en lo que va centrarse el trabajo del ministerio en las próximas semanas. Hasta ahora sólo ha mandado a las comunidades y organizaciones nueve propuestas generales, tales como la lucha contra el fracaso escolar, el abandono prematuro o el impulso de la FP.

Gabilondo se ha vuelto a poner fecha. "Trabajaremos conjuntamente para que dentro de dos meses estemos en disposición de presentarles un texto con contenidos concretos sobre el pacto". En relación a los mismos, especificó: "Existen ya puntos de aproximación en materia de estabilidad normativa, acuerdo de financiación y pacto por los educadores y la comunidad educativa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de diciembre de 2009