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CARTAS AL DIRECTOR

Copenhague y el 'Peak Oil'

El Peak Oil es la fecha en la que la producción de petróleo empezará a decaer, con profundas implicaciones económicas. Igual que pasó con el cambio climático, se negó o ignoró durante mucho tiempo. Ahora la Agencia Internacional de la Energía reconoce por primera vez el Peak Oil y le pone fecha, 2020 (The Economist, 12 de diciembre de 2009).

En 1991, Cuba se quedó sin petróleo casi de la noche a la mañana con la caída del apoyo soviético. Fue una bofetada muy dura. Nos podría pasar algo similar con el Peak Oil, pero se puede suavizar si reducimos gradualmente el consumo de petróleo. La economía se adaptaría y, además, las reservas mundiales durarían más. Pero nadie quiere apretarse el cinturón unilateralmente, que el vecino se aproveche, y quedarte sin tu parte del tesoro antes de que se acabe. Sólo los países pequeños pueden permitírselo, es la única opción que tienen, al menos estar preparados.

Aquí surge la importancia de cumbres como Kioto y Copenhague, para que todos se pongan de acuerdo en la reducción de emisiones de CO2, es decir, consumir menos combustibles fósiles. El cambio climático se convierte en una excusa para evitar un infarto energético.

Estados Unidos y Reino Unido tuvieron sus Peak Oil locales en 1971 y 1999 y cada vez dependen más de ir a buscar petróleo a otras tierras. ¿Podemos hablar de altruismo ecológico en países adictos al petróleo, como dijo Bush en su día? A Reino Unido le viene bien que suban las temperaturas y ¿qué le iba a importar si una isla del Pacífico desaparece por la subida de las aguas? El Ejército estadounidense es el mayor consumidor mundial de petróleo y seguro que quieren ser los últimos en quedarse sin él. En Alaska hay unas buenas reservas que no se tocan. ¿Cuánto va a aguantar el argumento ecológico cuando el resto se haya acabado y los ojos se vuelvan hacia las reservas de la Antártida? Al final vamos a quemar hasta la última gota de petróleo, sólo que más lentamente.

Aunque todo esto puede parecer que nos viene muy grande, a nivel local se puede hacer mucho. Pero necesitamos cambios estructurales fuertes y no pan para hoy y hambre para mañana, sobre todo en los tres temas más importantes: comida, transporte y vivienda sostenibles. Hay mucho que hacer. Pues manos a la obra, que por ahora hay petróleo para ayudarnos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de diciembre de 2009