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domingo, 13 de diciembre de 2009
EDUARDO FREI | Elecciones en Chile

Renovación para volver al palacio

M. D. Santiago 13 DIC 2009

La experiencia de correr peligro de muerte por complicaciones en una operación de próstata en 2004 cambió a Eduardo Frei Ruiz Tagle. Dejó crecer su pelo, usó corbatas audaces, ganó espontaneidad y lo llamaron "Frei 2.0". Así, renovado, resolvió ser candidato. La Concertación tenía cartas más fuertes, como Ricardo Lagos y José Miguel Insulza. Pero él es democristiano y tras dos gobiernos socialistas, los de Lagos y Michelle Bachelet, era el turno de su partido, el mayor de la coalición, y ganó la primaria sin sobresaltos. Ingeniero civil y empresario, aunque dedicado a la política, el senador y ex presidente Frei (1994-2000) quiere volver a La Moneda a los 67 años. Orador parco, tímido y sin carisma, está en segundo lugar en los sondeos por otras cualidades: es serio, frontal y planificador.

Ser de la dinastía Frei es una fortaleza en un país donde los apellidos cuentan. Tras el asesinato de su padre en 1982, la principal figura de oposición a la dictadura, inesperadamente Eduardito, como le llamaban, se hizo cargo del capital político familiar. En 1989 fue elegido senador derrotando a Sebastián Piñera; en 1993 ganó a Lagos en primarias y fue electo presidente con una mayoría récord, el 57,9%.

Su Gobierno terminó empañado por la recesión de la crisis asiática, y con la izquierda resentida por la lucha que entabló para traer de regreso a Pinochet, detenido en Londres. En esta campaña ha hecho guiños a la izquierda y se arrima a Bachelet.

 
 

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