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El acelerador LHC aumenta la intensidad de sus haces

La puesta en marcha del nuevo acelerador de partículas LHC va viento en popa, a la vista de los datos que van aportando día a día los físicos e ingenieros del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), junto a Ginebra. El pasado fin de semana lograron aumentar la intensidad de los dos haces de partículas que circulan en sentido contrario por el anillo de casi 27 kilómetros de circunferencia del LHC.

Los protones del acelerador deben ir agrupados en minúsculos paquetes de billones de dichas partículas y, aumentando la intensidad, se ha logrado que en cada dirección circulen ya cuatro paquetes de protones. Eso sí, la energía a la que se ha logrado por ahora es baja, a 450 gigaelectronvoltios (GeV), aunque el aumento es inminente. Lo importante es que los haces sean estables, y el siguiente paso a dar en toda esta operación de puesta en marcha del acelerador, que aún tardará semanas o incluso meses, es provocar más colisiones de partículas.

Carrera por los datos

Mientras tanto, 10.000 físicos de todo el mundo que trabajan en los experimentos del LHC están ya más que inquietos en la línea de salida recién pisada para volcarse en los primeros datos científicos. De momento se ha adelantado uno de los cuatro experimentos, el Alice, que ha anunciado el análisis de las primeras colisiones de partículas del LHC -exactamente 284 registros- e incluso su publicación en una revista científica. Desde luego, el hallazgo no deja con la boca abierta a nadie (han constatado que esas primeras colisiones generan resultados consistentes con los experimentos anteriores y las teorías). Pero la colaboración Alice, integrada por 1.000 físicos e ingenieros de 30 países, asegura así que tiene la primicia en la publicación de datos del LHC. El artículo ha sido aceptado para su presentación en la revista European Journal of Physics.

Cuando dos protones chocan en el LHC, parte de su energía se convierte en masa (según la ecuación de Einstein E=mc2) en forma de partículas y antipartículas, explica el equipo británico de Alice. Esas partículas y antipartículas vuelan dispersándose a partir del punto de colisión, y el detector las ve.

Alice pretende explorar los primeros instantes del universo simulando las condiciones existentes unos microsegundos después del Big Bang.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de diciembre de 2009