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Los hijos de Camus dudan sobre el traslado de su padre al Panteón

Sarkozy quiere instalar su tumba junto a la de los grandes escritores de Francia

La intención del presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, de trasladar los restos mortales de Albert Camus al solemne Panteón de París tropieza con una reticencia crucial: la de los propios hijos del escritor, Jean y Catherine. Para Sarkozy, el traslado del cadáver de Camus constituiría "un símbolo" y también el mejor homenaje a un escritor incontestable en Francia del que se cumple, el próximo enero, el cincuentenario de su muerte en un accidente de tráfico. Pero los hijos, con los que ciertos asesores del presidente ya han hablado, no lo ven tan claro.

Jean Camus asegura que el traslado al Panteón, donde duermen los restos de los más grandes autores franceses, como Voltaire, Balzac o Rousseau es, en cierta manera, "un contrasentido" que contrasta con la manera austera de vivir y entender la vida y la literatura de su padre, según han asegurado fuentes de su entorno al diario Le Monde. También teme, según las mismas fuentes, que Sarkozy se beneficie de su memoria.

En 2010 se cumple medio siglo de la desaparición del Nobel francés

La hermana gemela de Jean, Catherine Camus, que acaba de publicar un libro en el que evoca los 15 años en los que vivió al lado de su padre, titulado Camus, mon père (Camus, mi padre), se confiesa indecisa ante la iniciativa del presidente francés. "Es algo complicado desde el punto de vista afectivo", aseguró ayer a una emisora de radio. "No sé. Era alguien que intentó siempre hablar por aquellos que no tenían voz. Desde ese punto de vista, es un buen símbolo". Luego añadió: "Pero él era claustrofóbico. Y no le gustaban los grandes honores. Por eso, la cuestión no es simple, me sobrepasa. Me siento muy pequeña ante esto. Admiro a los que tienen una idea clara. Por otro lado, repito, pienso en todos aquellos que tienen el mismo origen pobre que mi padre, y en mi abuela, que trabajó como mujer de la limpieza. Mirándolo así, es un homenaje a todos aquéllos para los que la vida es una experiencia dura".

Sobre la posible apropiación política por parte de Sarkozy de la memoria de su padre, Catherine disiente de su hermano: "El problema, para mí, no es político. Yo no me acuerdo de qué presidente trasladó los restos de Zola o Malraux, por ejemplo. Pero si hay personas que mantienen lo contrario, tal vez tengan razón: yo no sé nada". La hija de Camus añadió que ignora también si, desde el punto de vista legal, se pueden trasladar los restos de su padre sin la aquiescencia de su hermano.

Precisamente el escritor y ministro André Malraux, junto con el célebre novelista Alejandro Dumas, fueron los dos últimos escritores trasladados al ilustre Panteón. La propuesta partió del ex presidente Jacques Chirac, antecesor de Sarkozy. El debate sobre el futuro del cadáver de Camus se inscribe a las puertas de un cincuentenario que celebrará (con Panteón o sin Panteón) la rabiosa vitalidad de este dramaturgo, novelista y premio Nobel en 1957 que goza de una popularidad y un reconocimiento indiscutible en Francia, mayor si cabe al que tenía cuando murió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de noviembre de 2009