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La madre de Jesulín de Ubrique testifica en un juicio de islamistas

La puerta de acceso a la Audiencia Nacional en Madrid, donde se juzga a terroristas, narcotraficantes y blanqueadores de dinero, se convirtió ayer en un hormiguero de periodistas del corazón. Carmen Bazán, la madre del torero Jesulín de Ubrique, acudió a testificar en la vista donde se juzga a seis presuntos terroristas islamistas acusados de financiar al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), el aliado de Osama Bin Laden en el Magreb.

Los procesados asaltaron en 2005 numerosas viviendas de lujo en la Costa del Sol y en su periplo delincuencial entraron en la finca Ambiciones, en la localidad gaditana de Ubrique, propiedad del torero. Carmen Bazán, vestida con un traje de chaqueta de raya diplomática, blusa blanca y zapatos de tacón negros, tomó asiento delante de los seis procesados, cinco argelinos y un marroquí, y relató al tribunal cómo los ladrones forzaron la puerta del chalé y se llevaron supuestamente joyas de su propiedad.

Tras la detención de los islamistas, la madre del torero recuperó una cruz y un collar. Ayer explicó al tribunal que reconoció las piezas como suyas y que ninguna otra persona las reclamó, aunque podía haber joyas similares ya que no estaban numeradas. Bazán observó a los detenidos y aseguró no reconocer a ninguno de ellos. Su hijo Humberto escuchó su declaración y la acompañó a la entrada y salida de la Audiencia Nacional.

Según la fiscalía, las joyas robadas por esta célula en la Costa del Sol sirvieron para financiar atentados mortales en Argelia.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de noviembre de 2009