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Netanyahu pidió a Berlusconi que no ceda a España el mando militar en Líbano

El Gobierno abordará con Israel el relevo al frente de los 'cascos azules'

ENVIADO ESPECIAL

Italia se escudó ayer en las peticiones de otros países para justificar su pretensión de retrasar seis meses la entrega a España del mando de la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL). "La misión militar en Líbano es muy apreciada por los aliados y todos piden prorrogar, al menos por algún mes más, el mando del general Claudio Graziano", declaró el ministro italiano de Defensa, Ignacio La Russa, al Canal 5 de televisión.

Entre los países que han hecho tal petición no figura España, que ha recibido con sorpresa y preocupación la pretensión italiana. El Ministerio de Defensa español ha presentado a dos candidatos, los generales Alberto Asarta y Domingo Guerra, que el próximo miércoles serán examinados, mediante videoconferencia, por el departamento de misiones de paz de Naciones Unidas en Nueva York.

El ministro de Exteriores italiano sugiere que España envíe más soldados

A finales de noviembre debería producirse la designación del nuevo comandante en jefe de los 12.000 cascos azules desplegados al sur del río Litani, junto a la frontera de Israel, y en febrero, cuando se cumplen tres años desde que el general Graziano asumió el cargo, estaba previsto el relevo. Un retraso, aunque sólo fuera hasta después del verano, privaría a Zapatero de un elemento fundamental para dar visibilidad a su política en Oriente Próximo durante la presidencia española de la Unión Europea.

La petición que sí ha recibido el jefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, es la del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien le remitió a principios de octubre una carta en la que respaldaba la continuidad de Graziano. Netanyahu se escudaba en una supuesta petición de los militares israelíes para alegar que la situación de inestabilidad que vive Líbano desaconseja realizar cambios, según el diario israelí Haaretz. El asunto se abordará durante la visita que la semana próxima hará a Madrid el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak.

La decisión final, sin embargo, corresponde a Naciones Unidas y ésta se enfrenta a un chantaje sutil de las autoridades italianas, que han comunicado su propósito de retirar unos 1.000 soldados de los más de 2.000 que tienen en Líbano pero, a la vez, se han mostrado dispuestas a aplazar dicha reducción mientras Graziano detente el mando. España, con 1.100 soldados en dicho país, está dispuesta a añadir las unidades de apoyo al general, pero baraja una cifra de sólo 250 efectivos.

El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Franco Frattini, aseguró en Bruselas que su propósito es cumplir el compromiso de traspasar el mando de los cascos azules en Líbano, informa Europa Press. Tras reconocer que España había expresado su "fuerte deseo" de que el relevo se produzca en la fecha prevista, precisó: "Nosotros hemos decidido no oponernos a este deseo, a condición de que España aumente su contingente".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de octubre de 2009