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"Madrid sigue trabajando"

Alberto Ruiz-Gallardón pasa página tras el chasco olímpico

Se colocó frente al micrófono, rodeado de árboles y con el ruido de las sierras eléctricas de fondo, y aseguró que "Madrid sigue trabajando". Frase hecha o declaración de intenciones entre líneas, fue la oración que eligió ayer el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, para iniciar su primer acto público en la calle tras el chasco olímpico.

Fue en la Casa de Campo, donde presentó los resultados de cuatro actuaciones incluidas en el Plan Director de Gestión y Conservación de la Casa de Campo, plantó una de las encinas que se están repoblando dentro del Plan Director de Gestión y se dedicó a glosar "el compromiso de la ciudad con el desarrollo sostenible". Gallardón estuvo acompañado de la concejal de Medio Ambiente, Ana Botella.

El alcalde no quiso pronunciarse sobre la posibilidad de un Madrid 2020

Tras el acto, el alcalde no admitió ninguna pregunta, así que nada dijo de la posibilidad de un Madrid 2020 o sobre las últimas declaraciones de Jacques Rogge a propósito de la elección de Río como la sede olímpica para 2016. "Si hubiésemos pensado la forma de hacer más dinero, habríamos elegido a Chicago", dijo el lunes en Copenhague Rogge, que fue tajante al reseñar que el aspecto económico "no es el criterio principal de los miembros del COI a la hora de elegir una sede olímpica".

Rogge sigue en la capital danesa, donde se está celebrando el Congreso Olímpico, que el viernes, previsiblemente, le reelegirá como presidente del COI. El mandatario también estuvo por la mañana plantando árboles en un parque de Copenhague junto a la alcaldesa de la ciudad, Ritt Bjerregaar. El Comité Olímpico ha donado 115 árboles a la capital danesa, uno por cada miembro del Comité Olímpico. Los mismos miembros que el pasado viernes descorazonaron a Gallardón.

A este respecto, el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, negó en rotundo cualquier tipo de artimaña por parte del COI a la hora de la elección. "¿Traición? No lo creo. Nosotros fuimos a Copenhague pensando que podíamos ganar, como todos. Estuvimos en la final, algo que no pasó en Singapur, y no hay que hacer lecturas estratosféricas".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de octubre de 2009