Polémica por una foto de Brooke Shields desnuda a los 10 años

Una foto de Brooke Shields a los 10 años, con la cara muy maquillada, de pie en una bañera y mirando directamente al objetivo ha abierto la polémica. La imagen forma parte de la exposición del artista neoyorquino Richard Prince en la exposición Pop life: art in a material world que acoge la Tate Modern.

La polémica ha estallado entre quienes consideran que la imagen es pornografía infantil y acusan a los responsables del museo de intentar atraer público a cualquier precio y los que consideran que se trata sólo de una foto. Un responsable de la Tate ha afirmado que han sido asesorados legalmente y han tomado esta decisión tras una evaluación exhaustiva de la situación.

Pese a que la fotografía se encuentra separada de las demás, en una habitación para ella sola y tras una puerta en la que un cartel colgado advierte de que el contenido puede afectar al visitante, asociaciones de defensa de la infancia insisten en que la imagen es un reclamo para los pedófilos.

Richard Prince sostiene que Brooke Shields representa en ella "una entidad abstracta, un cuerpo con dos sexos diferentes, o quizá más, y una cabeza que parece tener una edad diferente".

La protagonista de la foto no se ha pronunciado sobre la polémica, aunque sí intentó infructuosamente adquirir los negativos en 1981. No lo consiguió y fue a juicio, donde el juez dictaminó que Brooke había sido "la desafortunada víctima de dos adultos avariciosos".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de octubre de 2009