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Reportaje:TALENTOS QUE ARRIESGAN | Carreras & capital humano

Formación en tres dimensiones

Virtway moderniza la formación en empresas con 'software' en 3D

Formación más efectiva y menos costosa. Es el sueño de cualquier directivo de recursos humanos, especialmente en tiempos de recortes de gastos. Mantener plantillas a la última en conocimientos sigue siendo prioritario para mejorar la competitividad. Pero conseguirlo con presupuestos menguantes no es sencillo. ¿Cómo salir del aprieto? José Antonio Tejedor, fundador de Virtway, cree tener la respuesta: utilizar aplicaciones informáticas en tres dimensiones (3D).

A sus 35 años, Tejedor lleva desde los 16 enredado en el duro negocio de convertirse en emprendedor. En 2000, en plena cresta de las puntocom, decidió aparcar la consultoría para fundar Virtway, dedicada en su inicio al diseño de páginas web. Pero la ola tecnológica estalló, la financiación se esfumó, y tocó decidir: "Seguir con el negocio o dejarlo morir". Y continuó, pero centrándose en un área que comenzaba a despuntar: desarrollo de software en tres dimensiones para formación empresarial.

Casi una década después, la apuesta resultó ganadora. Hoy Virtway, con 25 empleados en plantilla, diseña aplicaciones en 3D orientadas a formación en riesgos laborales en multinacionales del sector industrial, petroquímico, transporte y fuerzas de seguridad. Imagine entrenar a un bombero novato para apagar un incendio de grandes dimensiones sin poner en peligro su vida; enseñar a una azafata a reaccionar ante el desmayo de un pasajero en pleno vuelo; o explicar a los trabajadores de una central nuclear cómo proceder en caso de evacuación. Todo sin necesidad de memorizar reglas, temarios ni asistir a presentaciones.

En su lugar, el empleado ve en un ordenador demostraciones interactivas en 3D. Son programas de realidad virtual personalizados para cada empresa que explican cómo actuar en todas las situaciones posibles. A la vez, un tutor da los detalles y resuelve dudas. De los métodos convencionales de e-learning, se pasa a manejar una simulación informática amena y efectiva.

"Al cabo de un mes, los empleados recuerdan hasta el 60% del contenido frente al 25%, con técnicas tradicionales. Al ser más eficiente, se pueden reducir a la mitad las horas de formación", explica Tejedor. Lo cual redunda en un menor coste. "Hay ahorros adicionales de 12.000 euros en adelante". La textil catalana Grupo Estambril y petroquímicas americanas y portuguesas ya usan estas soluciones.

El 50% de los ingresos de Virtway proviene de contratos internacionales, como el de la siderúrgica ucraniana Metinvest o el servicio de ferrocarriles de Long Island (Nueva York). Para una pequeña compañía con sede en Oviedo, crecer fuera de España es un reto colosal.

Con el fin de abrir camino, ha recurrido a acuerdos de investigación con la Universidad de Stanford (California) y a estar presente en ferias en Dubai y Washington. Aun así, la crisis y la sequía de financiación les han obligado a diversificar y autofinanciar varios proyectos. Guías turísticas virtuales disponibles en el móvil o juegos formativos son algunas de sus apuestas. También llegar a otros sectores. "A finales de año tendremos listas aplicaciones para el desarrollo de habilidades directivas, resolución de conflictos, empatía...". Es decir, gestión de personas, pero en 3D.

Objetivos

- Modernizar la formación en las empresas y dotarla de un componente práctico. Según Tejedor, "debe producir retornos medibles: mayor productividad, menores ciclos de ventas...".

Perfil

- José Antonio Tejedor es ingeniero técnico informático por la Universidad de Oviedo. Desarrolló su primer programa a los 16 años. Tras ejercer como consultor y analista de sistemas, fundó Virtway, que hoy factura más de 2,5 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de septiembre de 2009

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