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Entrevista:ROBERT DUVALL | Actor | 57º Festival de San Sebastián

"La crisis está marchitando el cine independiente"

"Estoy abierto a las sorpresas, a todo lo pueda aparecer por cualquier esquina, mucho mejor que las cosas tan planificadas", aseguró Duvall, que ya desde primera hora de la mañana estaba pensando en los pinchos que iba a degustar a mediodía. A sus 78 años no mira al pasado y hace verdaderos esfuerzos por adaptarse a los nuevos tiempos. Y le gustan las sorpresas antes que los proyectos más planificados. En cuanto a los proyectos, sigue buscando aquéllos que le motiven, que le pongan las pilas.

El último, Get low, dirigida por el novel Aaron Schneider, que se presentó ayer en la sección oficial del Festival de Cine de San Sebastián es una historia al hilo de una fantasía del sur de EE UU, con un guión basado en un cuento del folclore norteamericano.

Vestido como un auténtico vaquero y atusándose los pocos pelos que le quedan con un peine que se saca del bolsillo, Duvall se mostró encantado con el papel de Félix Bush que interpreta en Get low, un hombre ermitaño que guarda un secreto durante 40 años y que organiza su funeral mientras aún está vivo para hacer una confesión pública de su pasado. En el filme, del que aun se desconoce la fecha de estreno en España, pero que fue uno de los pocos presentados en el Festival de Toronto que ha conseguido distribución, acompañan a Robert Duvall en el reparto Bill Murray y Sissy Spacek.

"Me encanta trabajar con gente joven, mi mujer es más joven que yo, tanto que cuando conocí a mi suegro no sabía si llamarle suegro o hijo", dijo Duvall, a quien sus esfuerzos por hablar en español -su mujer es del norte de Argentina- fueron reconocidos con un cálido aplauso durante la rueda de prensa. Figura fundamental del cine de Hollywood de los años setenta, El Padrino o Apocalipsis now, no echa de menos aquellos años, aunque sí admite las dificultades de ahora por levantar proyectos independientes. "Los realizadores independientes de hoy habrían aguantado el tipo entonces. El problema es que hoy el cine independiente se está marchitando por culpa de la situación económica, pero lo que está claro es que en cualquier país, en cualquier lugar que haya alguien con una cámara en la mano con ganas de contar una historia habrá material para realizar una película. Lo que a mí me supera es el dinero que se ve alrededor de las grandes producciones. Todas son películas de 100 millones de dólares (unos 68 millones de euros). Preferiría que se hicieran diez de 10 millones de dólares. No es difícil encontrar buenas historias y papeles, lo complicado es levantar los proyectos desde el punto de vista financiero. Estamos peor que nunca en este aspecto", consideró Duvall.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de septiembre de 2009