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Reportaje:

Bienvenidos... a mi auditorio

Miguel Ríos visita en Rivas el anfiteatro para 12.000 personas que lleva su nombre

¿No hay que estar muerto para que le pongan tu nombre a un auditorio? "Eso pensaba yo, tía", dice Miguel Ríos, que a sus espectaculares 65 años conserva el deje rockero en el habla. "Pero Rivas es un pueblo osado que hace las cosas a su manera". El municipio (gobernado por una coalición de IU y el PSOE) ha bautizado su nuevo auditorio al aire libre para 12.000 personas con el nombre del rockero. El pueblo de 70.000 habitantes tiene su propia tradición bautismal: el teatro se llama Pilar Bardem, el centro juvenil, Rosendo Mercado y las calles tienen nombres como Bernardo Atxaga (cuyos vecinos intentaron reventar ayer la inauguración manifestándose contra el alcalde por un problema de filtraciones de agua en sus viviendas).

"Este auditorio es el mejor regalo que me podían hacer, mejor que ponerle mi nombre a cien calles", dice Miguel Ríos, quien lo considera un homenaje a su lucha por la dignificación del oficio y la equiparación del rock a la música clásica. "Yo he tocado en sitios inenarrables", recuerda, "pero es que entonces todo el país era un camerino sin váter". De su auditorio lo que más le gusta al cantante granadino es que aproveche la orografía (la grada está sobre una loma) y que descanse sobre un antiguo vertedero. "Me encanta ese concepto del reciclaje eterno", dice, "y tocar sobre lo que era un montón de basura tiene su punto punk y pega con el típico 'mucha mierda' que nos deseamos los artistas".

¿A quién le pondría él un auditorio? "Al Dúo Dinámico", dice, "fueron los pioneros". ¿Y quién le gustaría que tocase en el suyo? "Cualquiera que se tome en serio los tres minutos que dura una canción, porque puede cambiar el mundo". Anoche estrenaron gratuitamente el escenario los indies Vetusta Morla y ya había 9.000 entradas vendidas para ver hoy a Amaral.

Miguel Ríos tiene planeado tocar aquí el año que viene, antes de jubilarse en 2011 para dedicarse a la literatura y la solidaridad. No sabe la fecha del concierto, pero sí las palabras que dirá al salir a escena: "¡Bien - ve - ni - dos... a mi auditorio!".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de septiembre de 2009