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Zapatero emplaza a Hereu a tomar "medidas" contra el sexo en la calle

La acción exclusivamente policial enfrenta al alcalde con sus socios de ICV

Mientras el cerco policial contra las prostitutas callejeras -no contra la prostitución- se estrecha en Barcelona, los políticos, conscientes de que esta solución no ataca de raíz la oferta de sexo en la vía pública, no se ponen de acuerdo en las medidas que se deben tomar a largo plazo. José Luis Rodríguez Zapatero rechazó ayer prohibir la prostitución callejera, como pide el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu. E Iniciativa, su socio en el Gobierno local, discrepó de las medidas sólo represivas que ha lanzado el Consistorio desde que las imágenes de sexo en la Boqueria abrieron el debate.

¿Prohibir o regular el trabajo sexual? "Seguramente nunca se llegue a una conclusión segura sobre lo que es mejor". Así evitó el presidente del Gobierno responder a las peticiones prohibicionistas de Hereu. "Espero, como he visto, que el alcalde de Barcelona tome las medidas" necesarias para evitar más escenas de sexo al aire libre, se limitó a emplazar Zapatero, que aseguró haber sentido "un malestar notable" al ver las escenas de la Boqueria.

CiU, ERC e ICV piden regular la prostitución, y el PSC no se pronuncia

"No creemos en redadas de excepcionalidad", criticó en cambio Ricard Gomà, líder municipal de ICV. El segundo teniente de alcalde calificó de "inaceptable" prohibir la prostitución callejera porque ahondaría la precaria situación en la que se encuentran las mujeres que se ofrecen en la vía pública. Para Gomà, las soluciones pasan por políticas de inclusión social, y no de represión.

El secretario general de ICV, Joan Herrera, abogó por regular la prostitución, e incluso por negociar zonas donde ejercerla en la calle. Pero los ecosocialistas no desempolvarán el borrador de ley que dejó la socialista Montserrat Tura en el departamento de Interior, que ahora dirigen ellos, porque creen que "el problema no se reduce al orden público", sino que atañe también a aspectos sociales y laborales, y las medidas han de ser "transversales". Herrera anunció que abrirá el debate en el Congreso, como ya había anunciado anteayer ERC. También el líder de CiU, Artur Mas, consideró "necesaria" la regulación. Estos partidos se suman así a una demanda ampliamente respaldada esta semana por la sociedad civil, de la que el PSC se mantiene al margen. Los socialistas no tienen decidido qué se debe hacer a largo plazo, reconoció ayer su portavoz, Miquel Iceta.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de septiembre de 2009