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Crónica:Internacional

Vélez, campeón del Clausura

Huracán pierde un partido marcado por los incidentes

Dos clubes de barrio de Buenos Aires, Huracán y Vélez Sarsfield, que se ilusionan con sumarse a la elite de cinco equipos grandes de Argentina, dirimieron ayer, en la última jornada del Torneo Clausura 2009, quién era el mejor. Lo fue Vélez (1-0) para desconsuelo de Ángel Cappa, que llevó a Huracán a rozar la proeza en un partido que fue interrumpido en dos ocasiones. Primero, por una granizada al poco de empezar el encuentro, y después, a falta de dos minutos para el final del tiempo reglamentario, por las agresiones de los barras bravas de casa al banquillo visitante. Vélez, que había ganado la Copa Intercontinental en 1994 ante el Milan, logró así su séptima Liga argentina, como el Racing de Avellaneda.

Ante un estadio abarrotado pese a la alerta por la expansión de la gripe A en Argentina -casi nadie asistió con mascarilla- y bajo la lluvia, los dos equipos delinearon un partido vibrante con ataques a ambos lados, sólo ineficaces por defensas rigurosas. A los ocho minutos, el colegiado se equivocó al anular por fuera de juego un gol de cabeza de Eduardo Domínguez, del Huracán. A partir de entonces, dominó el Vélez, que sólo ganando podía salir campeón.

A los 18 minutos, una granizada obligó a suspender el partido media hora. Al reanudarse, el Vélez insistió y a los 24 Juan Manuel Martínez sufrió una falta de Carlos Araujo en el área. López apuntó a la izquierda, pero Gastón Monzón paró el penalti. Cappa se enfadó con sus jugadores, pues habían olvidado el buen juego. El segundo tiempo fue más parejo. A los 34 minutos no se pitó un penalti contra Moralez, que cuatro minutos después marcó tras una presunta falta de Joaquín Larrivey a Monzón. El encuentro terminó a la gresca, con los hinchas del Vélez acosando el banquillo de Huracán. También se pegaron los jugadores. Bochornoso final.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de julio de 2009