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Reportaje:Talentos

Los piratas desembarcan en Venecia

'The Pirate Bay', con un escaño en Estrasburgo, llega también a la Bienal

Los piratas ya están por doquier. Desde la condena de cuatro de sus responsables, The Pirate Bay, una de las principales web de enlaces para el intercambio gratuito de archivos, en pocos meses ha pasado de representar una arcana subcultura juvenil, a tener un escaño en el Parlamento Europeo, con 200.000 votos que le convierten en la quinta fuerza política de Suecia. Y no es todo. Acaban de recibir una mención de honor en la categoría de comunidades digitales, de los Ars Electronica Prix, los premios más prestigiosos y cuantiosos en el ámbito del new media art, y participan en la cita artístico mediática por excelencia: la Bienal de Venecia. Durante la semana inaugural los piratas estuvieron surcando las aguas de la laguna en inestables barquitos, enarbolando banderas negras con viejas cintas de audio en vez de calaveras y globos con el logo de la bienal convertido en un galeón corsario.

Su presencia no pasó desapercibida a las autoridades policiales, que escogieron la inauguración oficial para revisar todo el material del pabellón que los acoge, el Internet Pavilion, un proyecto de la sección de eventos colaterales, concebido por el artista de origen griego Milton Manetas, que trabaja desde hace años con temas vinculados a los conceptos de copyright y propiedad intelectual. "El Internet Pavillon es una especie de caballo de Troya para traer la cuestión de la libertad de información a la Bienal, en un momento en que el ecosistema de Internet está seriamente amenazado", afirma Manetas.

"En un mundo mestizo las representaciones nacionales encarnan el antiguo orden. Los sistemas institucionales se han demostrado inadecuados para manejar la sociedad de la comunicación. Con las embajadas de la piratería queremos reinventar las prácticas institucionales, para que respondan a la lógica de las redes sociales y tecnológicas y a los procesos democráticos", afirma un pirata.

La acción forma parte del proyecto Embassy of Piracy, que en Venecia se ha materializado en centenares de diminutas embajadas, pirámides de papel, que cualquiera puede fabricar. Tan sólo hay que descargar el modelo de la Web (http://embassyofpiracy.org), imprimirlo y luego doblarlo por las líneas marcadas. "La embajada asume la forma multiplicable y modificable de la pirámide como símbolo de nuestra presencia en espacios públicos y privados, escuelas y bosques. La Red está cambiando nuestra vida y nuestros sentidos, como debería hacer el arte, por eso tenemos interés en estar aquí", añade Manetas, que para el Internet Pavillon ha creado dos web. Una (www.biennale.net) sirve como plataforma para la discusión y nudo de enlace entre numerosos proyectos invitados, como The Pirate Bay o los palestinos de Ramallah Syndrome. La otra (www.padiglioneinternet.com) acoge obras creadas especialmente para la Red, incluida una pieza que consiste en una web negra en la que se oye el sonido del viento, que cambia según se mueve el ratón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de junio de 2009