Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Primer plano

Los consejeros esquivan la crisis

La remuneración de los administradores y altos directivos creció un 4,5% en 2008

En Holanda, los accionistas de Shell se han rebelado esta semana contra las retribuciones de sus consejeros. En EE UU, un país donde los sueldos astronómicos se ven con naturalidad, las primas de los ejecutivos de AIG, rescatada con ingentes cantidades de dinero público, se han convertido en un escándalo nacional. En el Reino Unido, varios activistas apedrearon la casa del ex presidente del Royal Bank of Scotland y destrozaron su Mercedes por la alta pensión que se aseguró pese a dejar al banco al borde de la ruina. Por todo el mundo, en tiempos de crisis, el sueldo de los ejecutivos se ha convertido en materia sensible.

¿Y en España? En España pocas veces los sueldos de los ejecutivos han sido motivo de escándalo. Cuando eso ha ocurrido se ha debido más bien a sus posibles implicaciones políticas (como con las famosas stock options del ex presidente de Telefónica, Juan Villalonga, o la multimillonaria indemnización a Manuel Pizarro). Aquí sería muy difícil que la junta rechazara las retribuciones como en el caso de Shell, pues las empresas incumplen sistemáticamente la recomendación de someter a votación un informe con las retribuciones de los consejeros. También en España ha habido varios casos de indemnizaciones millonarias a gestores que han dejado sus empresas al borde de la suspensión de pagos. Sin embargo, ni siquiera esos casos han despertado por ahora un debate social sobre la materia comparable al de algunos países de nuestro entorno. Está por ver si la dureza de la crisis aumenta la sensibilidad sobre la cuestión.

Los 82 consejeros ejecutivos del Ibex cobraron de media 2,2 millones

El sueldo de los consejos cae, pero sólo por las menores indemnizaciones

Por ahora, la crisis se ha dejado sentir sólo muy ligeramente en las retribuciones de los consejos de administración de las compañías cotizadas. Es verdad que desde que dichas empresas están obligadas a presentar sus informes anuales de gobierno corporativo, 2008 fue el primer año en que la cuantía total recibida por los consejos cayó. Sin embargo, lo hizo muy levemente (poco más del 1% en el conjunto de las empresas del mercado continuo) y ese descenso se explica prácticamente en exclusiva por las menores indemnizaciones por cese pagadas el año anterior. En 2007, Manuel Pizarro cobró unos 14 millones de compensación al dejar Endesa, mientras que los presidentes de Enagás y Acerinox recibieron por su cese pagos de 4,7 y 5,9 millones, respectivamente.

Sin esas tres indemnizaciones, el sueldo agregado de los consejos de las empresas cotizadas subiría un 4,6%, en lugar de bajar.

Si a eso se une que la retribución de los altos directivos que no son miembros del consejo creció un 10%, la conclusión es que la cúpula de las empresas apenas ha sufrido la primera andanada de la crisis. De hecho, la retribución conjunta de consejeros y altos directivos creció un 4,5% hasta los 914,8 millones de euros.

Los expertos creen que las cosas pueden cambiar este año, sobre todo por lo que se refiere a la retribución variable. En la mayoría de las empresas se pagaron durante 2008 los bonos por resultados y objetivos correspondientes al ejercicio 2007, un año récord en beneficios. En 2009, sin embargo, se pagarán los sobresueldos por las cuentas de 2008, que ya fueron algo peores. Además, muchas empresas han puesto en marcha planes de austeridad para hacer frente al deterioro económico que suponen congelaciones o rebajas de sueldos de consejeros y directivos.

"No es el momento de grandes beneficios ni de salarios excesivos ni de rentabilidades a corto plazo; éste es el momento de comprometerse con el país", dijo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el 26 de enero en el programa Tengo una pregunta para usted. En los días siguientes, al tiempo que se publicaban las retribuciones de 2008, muchas empresas anunciaban medidas de austeridad.

Entre las grandes empresas cotizadas, la primera en proclamar que se apretaba el cinturón para los tiempos de crisis fue Repsol YPF, pero muchas otras se han sumado después, entre ellas el Santander, BBVA o Iberdrola, que cuentan con los directivos mejor pagados.

En los consejos de administración, el grueso de la retribución se concentra en los consejeros con tareas ejecutivas. En las más de 120 empresas analizadas, son 258 sobre un total de 1.417 administradores, menos de la quinta parte. Sin embargo, su sueldo representa más de dos tercios del total, 300 millones de euros sobre 433,5 millones, una desproporción que se acentúa en el caso de las empresas del Ibex 35.

El sueldo medio de los consejeros ejecutivos es de 1,16 millones de euros, lo que supone justo 10 veces más de lo que cobran los consejeros externos. En el caso de los 82 consejeros ejecutivos de las empresas del Ibex, en su mayoría presidentes y consejeros delegados, la cifra casi se duplica, hasta los 2,2 millones de media. En esa cifra no se incluyen aportaciones a planes de pensiones ni, en ocasiones, gratificaciones extraordinarias o incentivos plurianuales.

A elevar la media contribuyen los principales directivos de las grandes empresas. En 2008, el mejor pagado de todos ellos fue Alfredo Sáenz, consejero delegado del Santander, con una paga fija y variable de 9,3 millones y un aumento de su fondo de pensiones de otros 12 millones. Le sigue el presidente del BBVA, Francisco González, con 5,7 millones de paga fija y variable, 11,22 millones de aumento de pensión y otros 3,3 millones en acciones por un incentivo plurianual. El tercero es el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, que ganó 6,5 millones más una gratificación de 10,24 millones "por consecución de objetivos de planes estratégicos plurianuales y situaciones excepcionales y puntuales".

Antonio Brufau, presidente de Repsol YPF, recibió 344.574 euros como presidente del consejo, 2,7 millones por sus funciones ejecutivas, 360.000 euros de filiales, 2,4 millones en pólizas de seguros y aportaciones a planes de pensiones y 866.000 euros de provisión para una retribución plurianual. En total, 6,7 millones.

Entre las grandes compañías, Telefónica es la única que no publica el sueldo de su presidente, César Alierta, incumpliendo así las recomendaciones de buen gobierno. Los tres consejeros ejecutivos que tiene la compañía recibieron 14,1 millones de euros (incluyendo una retribución plurianual de 2,1 millones), más 1,86 millones para un plan de previsión. La cifra no incluye los 11,9 millones que percibió por retribución e indemnización António Viana, que cesó en enero de 2008.

Los órganos de administración con una remuneración conjunta más alta son los del Banco Santander, Telefónica y BBVA. Esa cifra total depende mucho, precisamente, del número de ejecutivos que se sienten en la mesa del consejo.

La retribución del consejo cayó en 2008 en 35 de las empresas analizadas, algo más de la cuarta parte, si bien algunas rebajas se deben a factores excepcionales. Son minoría, pero se trata de la mayor proporción de bajadas de sueldos de los últimos años.

Junto a los consejeros ejecutivos, las empresas cotizadas tienen 1.105 empleados calificados como altos directivos, una categoría para la que cada empresa sitúa el listón en un nivel diferente, de modo que Telefónica sólo considera como tales a seis, mientras que ACS incluye a 50. En total, ese millar largo de directivos cobró 479 millones. De nuevo sobresalen los directivos del Santander (3,6 millones de media), Telefónica (2,4 millones) y BBVA (1,7 millones, aunque, en este caso, sin contar el incentivo plurianual). Es muy probable que las cifras de este año sean más bajas debido al recorte de los bonos y sobresueldos. Pero parece que hay margen para apretarse un poco el cinturón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de mayo de 2009