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Aznar receta contra la crisis despido barato y privatizaciones

"La economía de libre mercado no necesita ser refundada". Porque lo que ha fallado a escala planetaria y ha dado lugar a la peor crisis económica de los últimos tiempos no es el mercado: "Lo que ha fallado es el Estado". Lo dice José María Aznar, ex presidente del Gobierno, en su libro España puede salir de la crisis, que presenta el lunes en Madrid y que pretende ser un catálogo de recetas para regresar a la bonanza.

También es un ataque frontal en 219 páginas al presidente José Luis Rodríguez Zapatero, a quien -sin citarlo- tacha de "funámbulo político", frívolo, ocultador, desleal, oportunista e irresponsable. "En estos tiempos difíciles no hay espacio para políticos con minúscula", avisa. Frente al intervencionismo y la cultura del "despilfarro", Aznar propone "más mercado": despido barato, sueldos flexibles, privatizaciones de servicios públicos.

- La herencia dilapidada. Aznar afirma que Zapatero ha dilapidado la herencia de prosperidad que él dejó, transformándola en déficit y subida de impuestos. Sugiere que el PSOE prohibió por ley los contratos temporales -no es cierto- y sostiene que redujo del 35% al 1% el impuesto que pagan "los más ricos" en sociedades SICAV -pagan el 1% desde 2003, cuando gobernaba Aznar-. Él, subraya, cambió la ley del suelo para abaratar la vivienda (aunque ocurrió lo contrario).

- Liberalizar servicios públicos. Entre las propuestas del ex presidente están el recorte del gasto público, no crear más puestos de funcionarios, bajar impuestos, una "nueva oleada de privatizaciones de empresas públicas", participación de privados en servicios públicos, jubilación más flexible, "penalizar la falta de honradez empresarial" y que el salario mínimo no suba por encima del IPC. "No son recetas divertidas, lo sé", remata.

- Reforma laboral. Es prioritario "desterrar el miedo a contratar por parte de los empresarios, es decir, cambiar la legislación laboral para que ningún empresario deje de contratar a causa de la rigidez de la normativa". Es decir, abaratar el despido. También plantea Aznar que se pueda "adaptar" los salarios "a las circunstancias de la empresa". Y rechaza "la espiral de creación de derechos" que puede dar lugar a "privilegios" de ciertos "grupos". "El Estado no puede asumir en exclusiva" tareas que "corresponden a las familias. Si el aumento del gasto público pone en riesgo la prosperidad, perderemos el bienestar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de mayo de 2009