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La Universidad de Almería deberá adaptar las clases a una alumna sorda

Han pasado 11 años desde que María del Mar Granados se matriculó en la Escuela de Enfermería de la Universidad de Almería (UAL). Los que se inscribieron con ella acabaron sus estudios en 2003. Pero a ella se le cruzaron en el camino dos asignaturas: Enfermería Materno-Intantil y Enfermería Médico-Quirúrgica. La UAL no creyó necesario adaptar las clases prácticas de estas materias a la sordera del 44% que padece Granados en los dos oídos. Su familia asegura que habría bastado con luces o vibradores en lugar de timbres y una pantalla para comunicarse cuando las mascarillas le impedían leer los labios de sus interlocutores.

El caso llegó a los tribunales y el juez le dio la razón en 2006 y ordenó que se adaptara la parte práctica de esas asignaturas a sus necesidades. Pero la Universidad apeló al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). El alto tribunal ha vuelto a dar la razón a la alumna.

"Lo que nos sorprende es que la Universidad, que está para formar a la gente, recurriera la sentencia. El fracaso de María del Mar es el fracaso de la UAL", sostuvo ayer el abogado de la estudiante, Juan Manuel Llerena. La sentencia afirma que la UAL "debió, cuando procedió, al parecer sin la suficiente meditación, a la admisión de la recurrente para cursar los estudios de diplomada en Enfermería, adoptar los necesarios refuerzos educativos".

Adaptar criterios

Desde la UAL siempre se ha esgrimido el hecho de que el hospital donde los alumnos de Enfermería realizan las prácticas, Torrecárdenas, no formaba parte de la institución y que, por tanto, la no adaptación de sus instalaciones se debía a "causas ajenas" a la Escuela. Y la sentencia tampoco obvia el hecho. "No se le puede exigir que efectúe las modificaciones técnicas necesarias en un hospital que no es de su competencia [...] pero sí adaptar los criterios de evaluación de la parte práctica a la hipoacusia que padece la actora".

El tribunal cree que si la sordera "no se tuvo en cuenta" en su admisión, no se puede tras la creación de unas fundadas expectativas, "frustrarlas, tras varios años de carrera", pese a que "en caso de obtención del título" Granados no podría ejercer la profesión en aquellos servicios hospitalarios en los que no hubiera realizado prácticas por "imposibilidad técnica".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de abril de 2009